UGT Servicios Públicos (UGT SP) Enseñanza Córdoba denuncia que, casi dos años después del inicio de la pandemia, la única solución en los centros educativos para evitar el covid- 19 sigue siendo “congelarse” de frío y unas mascarillas que "no protegen lo suficiente" ante la explosión de contagios que se está produciendo debido a la variante ómicron. Unas medidas "insuficientes" que están generando una situación “muy preocupante” debido al "alto índice de transmisión del virus y el incremento de las bajas laborales que, lejos de lo prometido por la Junta, no se cubren rápidamente, generando una situación muy complicada para los profesionales, inmersos también en unos protocolos y burocracia que poco o nada tiene que ver con su cometido educativo".

El responsable de Enseñanza de UGT SP, Juan Carlos Varo, recordó que “a pesar de que nuestro sindicato se desmarcó al inicio del trimestre de los alarmantes datos que estaban dando otras organizaciones sindicales, cifrando en nuestro caso las bajas por covid-19 en apenas un 2% (más el 6% de margen de incapacidades habituales), lo cierto es que en estas dos semanas se ha multiplicado la incidencia en las aulas hasta llegar a números que, ahora sí, son altamente preocupantes para un correcto desarrollo de la labor educativa”.

Así, según Varo, “después de dos semanas el balance es negativo, ya que nos movemos en unos porcentajes que superarían en muchos casos el 10% de las bajas tanto del personal docente como del alumnado”. Mientras, la Consejería de Educación “se permite el cinismo de enviar una infografía en la que defiende que la Educación es un derecho y que hay que cuidarla, al mismo tiempo que se pregunta qué hay que hacer para mantener los centros docentes como entornos seguros”. 

Una cuestión para la que el responsable sindical tiene una clara respuesta. “En primer lugar, lo primero que se tenía que haber hecho, antes incluso de la pandemia, es reducir la ratio, ya que ésta es la medida más eficaz para garantizar una enseñanza segura y de calidad, pero no se ha hecho ni en situación de pandemia”. Para continuar, “es imprescindible que se dote a los docentes de mascarillas FFP2, porque nuestro colectivo trabaja con niños que en ocasiones no llevan mascarilla, o que cuando la llevan no lo hacen, a menudo, correctamente o la traen en malas condiciones; pero la Administración mira para otro lado”, criticó Varo. 

De igual forma, “otra medida muy eficaz es poner a disposición del profesorado test de autodiagnóstico, que podrían evitar la propagación del virus tanto del ámbito familiar al laboral, como viceversa, pero, una vez más, la Consejería descarga toda la responsabilidad en los docentes”, lamenta el responsable de Enseñanza de UGT SP Córdoba.

Por último, el sindicato no entiende "que no se hayan colocado medidores de CO2 y filtros HEPA en todas las unidades educativas que, aunque no son infalibles, reducen el riesgo de propagación del virus y favorecen la ventilación cruzada "en aulas que, “por la obligatoriedad de abrir ventanas y ante la falta de capacidad eléctrica para poner más potencia en la calefacción, están más cercanas a las temperaturas bajo 0 que a los 17º-27º que establece de margen la ley de Salud y Seguridad en el trabajo”, concluyó Varo.