Córdoba es una ciudad bella e histórica y sus cuatro declaraciones Patrimonio de la Humanidad lo demuestran. Su atractivo monumental, aunque llamada decisiva para el visitante, no parece ser incentivo suficiente para las nuevas generaciones.

Para conocer el peso de la población juvenil en Córdoba basta consultar con el estudio Mercado de trabajo de los jóvenes andaluces, publicado por la Junta con datos del 2020. Si se analizan las cifras a nivel provincial, Córdoba cuenta con 120.464 personas de edades comprendidas entre los 16 y los 29 años, lo que constituye el 15% del total de su población. El empleo es una de las preocupaciones de los jóvenes. En el año 2020, el porcentaje de población joven en edad de trabajar era del 50,42%, aunque la tasa de paro se situaba en el 40,80%. En cuanto a la tasa de empleo, rozaba el 30%. En el caso de la capital, el peso de la población juvenil es prácticamente el mismo que a nivel provincial, del 15%. De los 48.274 jóvenes existentes en la ciudad en esa franja de edad, 8.137 están parados, según refleja el estudio.

Las experiencias de jóvenes a los que ha consultado este diario suelen coincidir en que el acceso a un trabajo fijo en la capital depende de una buena red de contactos que, en lo que se refiere a una ciudad relativamente pequeña, cobra especial importancia. Los jóvenes consultados echan en falta la estabilidad, la compatibilidad de horarios o buenos salarios.

En lo que respecta al emprendimiento, los jóvenes destacan que perciben una falta de apoyo a la innovación, así como un difícil arraigo a las alternativas de negocio, ocio o creación que disientan de las ideas tradicionales. Los jóvenes piensan que la ciudad constituye un buen caldo de cultivo para el arte, en buena medida, por su relevante tradición de figuras creativas, pero indican que las nuevas generaciones de artistas, pese a encontrar formación en Córdoba, terminan recurriendo a otras comunidades para dar salida a sus propuestas.

El carácter cerrado que se percibe de los cordobeses favorece, según indican, que los veinteañeros quieran salir fuera a buscar nuevas experiencias laborales y vitales. Aunque el agrado por la identidad cordobita permanece en muchos jóvenes, y no es extraño que muchos quieran establecerse en la ciudad pero, a largo plazo, cuando haya llegado el momento de la estabilidad económica y personal. Casi todos coinciden en la belleza de Córdoba y en su comodidad para el día a día.

La ilustradora Pineda junto a su gato, y modelo, Montés. LEONZILA

PILAR GARCÍA DE LA CRUZ 'PINEDA' / ARTISTA AUTODIDACTA

Una oferta cultural carente de organización

Pilar es graduada en Psicología, aunque su pasión por el arte la llevó a realizar estudios en dibujo e ilustración de manera autónoma, hasta que ganó la repercusión que actualmente le permite exponer en diversos espacios de la ciudad. «Desde que me muevo más intensamente en este mundo, he visto que hay muy buenos artistas en Córdoba, pero no es fácil conocerlos desde fuera», explica, y alude a una programación «poco unificada», a la que «no es fácil acceder», ya que «no existe una revista cultural como la Yuzin, en Sevilla, donde tengas toda la oferta diaria de eventos». 

Pilar está independizada y, pese a que los alquileres le parecen «bastante baratos» y la ciudad «muy cómoda para desplazarse», es consciente de que para encontrar trabajo de ilustradora o diseñadora gráfica lo más probable es que tenga que mudarse

Pablo tiene una gran vocación por su carrera profesional. CÓRDOBA

PABLO AMARO / ESTUDIANTE DE MAGISTERIO INFANTIL BILINGÜE

Ocio aburrido con precios poco asumibles

Como todavía le queda un año de universidad y el TFG, Pablo vive con sus padres y su hermano, en el barrio de Cañero, donde suele hacer mucha vida, ya que «Córdoba es un poco aburrida, con los mismos locales de siempre en los que piden una edad determinada o unos precios que los jóvenes no siempre podemos asumir, por lo que nos terminamos quedando en nuestra zona de confort», explica, e incide en la falta de «lugares o espacios en los que los jóvenes estén a gusto y sientan una pertenencia».

El ambiente universitario es patente aunque «los fines de semana la gente de fuera se va», cuenta, como se han ido a buscar trabajo a otras comunidades sus amigos del barrio o planean buscar unas oposiciones fuera sus compañeros de universidad en cuanto terminen. «Aquí no hay muchas oportunidades laborales», percibe el joven. 

Imán cree que es necesario dar «impulso a las ideas jóvenes». CÓRDOBA

IMÁN MARÍA BOULAICH / ESTUDIANTE DE TRADUCCIÓN E INTERPRETACIÓN

Hermetismo respecto a las ideas innovadoras

Tiene ascendencia árabe y vive desde los 19 años en Córdoba. A sus 25, además de español, habla árabe, el dialecto marroquí «más alejado del árabe clásico», explica, francés e inglés. Eligió su carrera porque le gusta «poner a las personas en contacto y derribar la barrera del idioma», pero tiene experiencia trabajando en hostelería y no le importaría tener un negocio en el futuro.

«No soy de quedarme en un solo sitio y me encanta Granada, así que, de no ser por la universidad me habría ido ya», cuenta. Percibe una ciudad «poco plural» en la que cuesta implantar «nuevas ideas», incluso «en los jóvenes», y donde apenas hay «locales que se salgan de la norma». Vive sola pero, «me ha costado encontrar un casero serio porque a los jóvenes no nos toman en serio en lo económico», declara, y espera que Córdoba «se abra poco a poco». 

Marisol no ve viable aún independizarse por la inflación. CÓRDOBA

MARISOL BONILLA / ENFERMERA EN UNA CLÍNICA DE PLÁSTICA

Ofrece comodidad para vivir a largo plazo

Con 23 años ya ejerce la enfermería en la Clínica Cabrera de Plástica y Estética, y antes trabajó en el quirófano del Hospital San Juan de Dios y en un centro médico de Ciudad Jardín.

Antes incluso de terminar el grado de Enfermería, Marisol ya tenía varias ofertas de trabajo. «Con la crisis del 2008 era más difícil encontrar trabajo de enfermería, así que muchos se fueron a trabajar al extranjero pero, debido a la pandemia y a las jubilaciones, hay mucha oferta», declara. Entiende que los jóvenes vean Córdoba como «aburrida, poco estimulante», aunque cree que ofrece una «comodidad a largo plazo» que a ella le gusta, por lo que pretende quedarse a vivir en la ciudad. Muchos de sus colegas planean trabajar fuera y establecerse de nuevo en Córdoba en la vida adulta. «Tener calidad de vida y horarios compatibles es importante», declara.