La Feria Internacional de Turismo (Fitur) cierra hoy sus puertas tras cinco intensas jornadas donde, de no haber sido por las mascarillas, nadie habría dicho que hay una pandemia de por medio. Un Ifema a rebosar ha sido el escenario en el que Córdoba ha regresado para venderse como una ciudad y una provincia (así, por separado) seguras que ofrecen al turista todo lo que pidan: naturaleza, patrimonio, deporte y un largo etcétera de recursos que no pueden, ni mucho menos, negarse. En la sostenibilidad y la tecnología han basado tanto la provincia como la capital su oferta turística con la vista puesta en la ansiada recuperación del sector.

Mientras en Córdoba se debatía sobre el futuro del Imtur, el instituto que gestiona las acciones turísticas y que está siendo moneda de cambio en las negociaciones del presupuesto, el Ayuntamiento se presentaba en Madrid con un casi inabarcable programa de actividades y planes encaminados a consolidar al turista nacional e intentar recuperar al extranjero. Visitas virtuales a Medina Azahara o la Mezquita-Catedral (paliando así la escasez de viajes de estos momentos) y un fuerte Plan de Sostenibilidad Turística han sido bases en un Fitur donde el estand propio de la capital ha estado bastante concurrido. A eso se le ha sumado la intención que tiene Turismo de explotar la Sierra con la vista puesta en la naturaleza como recurso de visita segura. Y Patios, porque los Patios tienen que estar siempre, y deporte, que va en esa vertiente sostenible y verde.

Estand de Córdoba capital. MANUEL MURILLO

La provincia, por su parte, también se ha agarrado a la baza de las nuevas tecnologías con el programa Córdoba 360º, que permitirá visitar todos los pueblos a través de gafas o pantallas, y ha llevado de nuevo a Madrid la iniciativa Córdoba Singular, donde se busca explotar lo mejor de cada municipio.

Todo ello en medio de decenas de reuniones empresariales donde los empresarios cordobeses del sector han buscado resarcirse de estos malos meses.

Así se 'negocia' en la feria

El estand de Córdoba capital en la Feria Internacional de Turismo (Fitur) ha sido un trasiego de gente durante los cinco días que ha durado la cita. Entre las presentaciones de Patios, citas ecuestres o eventos deportivo-turísticos, se colaban cada día decenas de reuniones empresariales. Al fin y al cabo, estos encuentros son una de las bases de la cita y sirven para tejer relaciones empresariales y para sacar negocio del evento.

Inma y Juanfran Alcántara, gerentes de la empresa de autobuses que lleva su apellido, cuentan su experiencia. El Ayuntamiento aporta su granito de arena en este sentido y es que contrata a una empresa que gestiona los encuentros que pueden tener más visos de acabar en éxito. Gracias a esa subcontrata, los hermanos Alcántara tuvieron en un día de feria cuatro reuniones con empresas de Barcelona, Madrid, Panamá y Estados Unidos.

Inma y Juanfran Alcántara, en el estand de Córdoba capital en Fitur. / MANUEL MURILLO

El negocio lo fundó el padre de estos hermanos a finales de los años 90 y está especializado en transporte discrecional, se dedican a congresos, excursiones o congresos. 

Inma Alcántara cuenta que salen de Fitur "contentos" porque tras un año y medio en el que los 20 vehículos que poseen han estado prácticamente parados ven algo de luz. Fitur sirve para esto, para conectar a empresas que pueden servirse las unas a las otras. En estas reuniones, Alcántara ha mostrado a sus potenciales clientes el trabajo que llevan haciendo tantos años y cómo éste puede servirles. Antes de Fitur, la empresa que gestiona los encuentros ya tenía 60 reuniones programadas, cifra que presumiblemente crecerá cuando se haga el balance completo.