Desde hace algún tiempo a través de la televisión y otros medios de comunicación nos estamos enterando de que en zonas de diferentes ciudades grupos de jabalíes se acercan a los barrios extramuros para conseguir comida hurgando en los contenedores de basura. Es tal la escasez de alimentos en su medio natural que se ven obligados a entrar en espacios donde su presencia no es bien acogida por ser animales de alta agresividad.

Pero como la moneda siempre tiene dos caras, de vez en cuando surgen noticias como esta que les cuento que no dejan de ser entrañables porque ponen de manifiesto el gran corazón de algunas personas y el agradecimiento recíproco por parte de la fauna salvaje.

Resulta que la señora Elizabeth Poza es una gran amante de los animales que cuenta con varios perros, un gato, gallinas, una pareja de pavos reales y ahora, además, con un jabalí hembra. Su marido encontró en el campo una cría muy pequeñita de jabalí y la trajo a casa donde Eli (como se la conoce familiarmente) se volcó con el desvalido animal y a base de biberón, zanahorias, hortalizas, pan y fruta lo sacó para adelante hasta llegar a ser un animal adulto que mantiene con su protectora el vínculo de fidelidad que siempre tuvo desde que fue adoptada.

Eli, con una cría de jabalí. LADIS

Este animal, al que llaman Loli, ha cumplido dos años y acude trotando al encuentro de su "hada madrina" cuando se acerca a traerle pan, fruta y otras golosinas y se muestra tan cariñosa como siempre dejándose acariciar.

Estas historias de amor entre personas y animales salvajes son muy reconfortantes en el mundo que vivimos donde se ha instalado el egoísmo y la insolidaridad y son un ejemplo más de que cuando a la naturaleza se la trata con cariño y respeto es muy agradecida, dándonos a los humanos una gran lección.

La familia de Eli se ha visto ampliada con la llegada de otro jabato que deambulaba solo y perdido por la sierra y que, afortunadamente, ha llegado a este hogar donde estará bien atendido.

Como ven ésta tierna historia continúa... y todos felices.