Este año la Navidad venía diferente, con la mayoría vacunados y deseosos de reencontrarnos con amigos, compañeros y familiares. Pero el covid se nos ha echado encima de nuevo, metiendo miedo y preocupación, tanto que este viernes y sábado, días de comida de Navidad por excelencia, muchos han decidido cancelar sus citas o reducir los grupos.

Es el caso de muchos compañeros de colegio e instituto, que este viernes optaron por cambiar la gran reunión que habían previsto para celebrar la Navidad y el fin de las clases del primer trimestre por salir en grupos más pequeños. Pedro Oteros, director del colegio La Aduana, admitía que lo que iba a ser una comida de unos 30 compañeros se ha quedado en una copa de unos pocos en una terraza al aire libre. «Es que según lo que vamos viendo como está la situación, no procede», señala. «Lo estamos haciendo lo mejor posible en los colegios, ya vendrán tiempos mejores», asegura optimista. Isabel Bernal, directora del colegio Antonio Gala, también confirmaba que hay «precaución y preocupación», por lo que «tomaremos algo al aire libre en pequeños grupos».

Alberto Rosales, propietario del restaurante Puerta Sevilla, tenía este viernes a mediodía sus locales llenos, con un grupo de hasta 25 personas, y mesas de 14 y 8 comensales. No obstante, admitía que les habían cancelado entre los tres restaurantes hasta 500 comensales y eso «nos hace bastante daño». En la Cuchara de San Lorenzo, su propietario y chef, Paco López, reconocía que éste es «el fin de semana más fuerte de la Navidad» y se están anulando mesas grandes, de 18 y 30 personas «de un día para otro», y eso «no se puede sostener, nos está haciendo mucho daño». Y es que un restaurante no puede permitirse "pasar de tener 60 comensales a solo 20, por cancelaciones", señalaba López.

De hecho, los que este viernes habían decidido reunirse y celebrar la Navidad, tal como lo tenían previsto, no querían hacerse fotos públicamente, alegando a la prudencia y responsabilidad.