¿Es optimista con la nueva normalidad tras pasar lo más duro del covid y por qué?

Soy prudentemente optimista tras pasar lo peor de la pandemia de covid-19 porque, como estamos viendo, todavía estamos lejos de haberlo superado y las recaídas no hacen sino aumentar la incertidumbre y a muy corto plazo además. Por una parte, tenemos la ventaja que nos da el alto nivel de vacunación con el que se cuenta en Andalucía. Pero, por otra parte, estamos viendo lo que está pasando en otras comunidades autónomas y, especialmente, en otros países como es el caso de Alemania. Y todo esto vuelve a provocar problemas de movilidad. Creo que todavía tenemos que contemplar al coronavirus como una variable en cualquier estrategia empresarial y esperemos que esta situación sea por el menor tiempo posible.

¿Qué cree que es prioritario para la economía cordobesa en estos momentos?

Sin duda, la economía cordobesa tiene que recuperarse con todos los medios posibles y atendiendo a esta evolución del covid y al resto de incertidumbres que afectan a toda la economía. Por otra parte, hay que tener en cuenta el problema de los precios de la luz y del resto de los carburantes, así como el aumento que se ha dado en general de los precios y que nos afectan no solo como consumidores sino también como empresas. También está el problema de las cadenas de suministro, una problemática que sigue sin resolverse y que es fundamental para que los precios puedan controlarse. Y, por otro lado, necesitamos la inversión pública más que nunca, la inversión que puedan generar los fondos europeos que hay disponibles. Ahora mismo, hay que recuperar a todas las empresas posibles, que son las que generan empleo.

¿Qué sectores cree que deben impulsar la recuperación de la economía cordobesa en estos momentos? En el caso de ser empresario, ¿piensa que su sector se verá más rápidamente afectado por la recuperación que otros?

Nuestro sector empresarial es esencial y así lo ha demostrado durante la pandemia de coronavirus. Somos un sector clave de inversión, una inversión tanto pública como privada, y debemos seguir jugando un papel clave en la recuperación económica, en materia de infraestructuras. Además, una de las líneas más importantes que están fijadas en la recuperación tiene que ver con la rehabilitación y el mantenimiento de la edificación y de todo tipo de infraestructuras básicas existentes. Esperamos, de todas maneras, que la recuperación de la que hablamos se ponga en marcha el año próximo y se vaya intensificando a medida que vayan suavizándose todas las tensiones que actualmente afectan a los precios, como así está contemplado en las previsiones de los organismos oficiales.

¿Qué aspectos le preocupan más de cara a los próximos meses?

Como ya he comentado con anterioridad, uno de los principales problemas de cara a los próximos meses es el de los precios, que deberían actualizarse en las licitaciones públicas. Estamos sufriendo unos enormes problemas por las desviaciones presupuestarias y esta es una cuestión difícil. También destacaría, entre estas preocupaciones sobre los meses venideros, el aumento de los costes en general, que van desde el transporte hasta los suministros. Esto es una cadena con muchos efectos de unos a otros y es necesario que vuelva esa normalidad previa a la pandemia de la que hablábamos al principio. Y, para que eso suceda tal y como hemos mencionado, también resulta necesario que las olas del covid-19 sean cada vez menores en intensidad y que se puedan controlar estos fenómenos. Cuanta menos incertidumbre haya, más rápido nos recuperaremos.