La Universidad de Córdoba ha recuperado tras la pandemia el brío de movilidad internacional que inició hace unos años y, según el vicerrector de Acceso y Programas de Movilidad, Alfonso Zamorano, la previsión es que de aquí a final de curso la llegada de estudiantes extranjeros alcance un volumen parecido al de años previos a la pandemia. De momento, en el primer cuatrimestre ya han recibido algo más de 400 alumnos que se han incorporado a los distintos programas, frente a los 441 que llegaron a lo largo de todo el curso pasado. A ellos habrá que sumar los que lleguen en el segundo cuatrimestre, una cifra que aún no está cerrada pero que, según Zamorano, podría rondar el total del curso 2019/20, que registró la cifra récord de 984 alumnos entrantes. Según las cifras aportadas por su departamento, las carreras que han registrado más presencia de alumnado extranjero son las que se imparten en la facultad de Filosofía y Letras y la de Derecho y Ciencias Económicas, mientras que la llegada de estudiantes de máster y las carreras de la rama sanitaria cuentan con muchos menos alumnos de fuera.

Nils Mayat es un estudiante de Erasmus alemán que estudia Física en la UCO. «Decidí solicitar mi estancia en diciembre del año pasado y aunque hubo momentos en que dudé sobre si podría venir, ya que solo podía hacerlo si estaba vacunado y al principio el ritmo era muy lento, me vacunaron a tiempo y quise aprovechar la oportunidad». Ahora, asiste desde la distancia a la situación de pico de contagios en Alemania. «No me preocupa la familia porque están todos vacunados, pero sí mi abuela, que ya no sale de casa por miedo a contagiarse». Mona Katharina también es alemana y estudia Biología en la UCO. Ella tenía claro que quería hacer Erasmus sí o sí. «Llegué en septiembre y estaré hasta febrero», explica, «vine vacunada en un momento en que había pocos casos en mi país y aquí me he podido mover a otras ciudades y estoy tranquila, mi familia está vacunada, así que no creo que estén en peligro». La situación inestable que se vive en el norte de Europa no está afectando, al menos de momento, a las solicitudes de estancia. Según Zamorano, «no hemos recibido cancelaciones, aunque hay países que no permiten la salida de estudiantes y otros que no han querido firmar los convenios por su situación epidémica». En su opinión, hay muchas ganas entre el estudiantado de la UCO y de otras universidades de fuera por recuperar la movilidad internacional. Prueba de ello es el aluvión de solicitudes de estancias que ha recibido la Universidad de Córdoba de alumnado y personal en las distintas convocatorias abiertas para este curso. Unos 900 estudiantes se han interesado por la movilidad al extranjero.

El nuevo Plan de Movilidad de la UCO viene respaldado por un presupuesto de casi 2 millones de euros, de los cuales algo más de la mitad son fondos propios de la Universidad que se completan con fondos europeos. El plan ha puesto en juego más de mil plazas para alumnos, personal docente y de administración y servicios. «Los números de movilidades salientes son muy positivos, se nota que la gente tiene muchas ganas de salir al extranjero y al multiplicar las convocatorias y plazas y la flexibilidad de los requisitos, muchos se han animado a realizar estancias fuera».