Las obras para convertir El Patriarca en un nuevo parque periurbano de Córdoba, similar al de Los Villares, están ya en marcha. Desde hace unos días obreros y máquinas han comenzado las actuaciones previstas en esta zona verde, la tercera que tiene el Ayuntamiento de Córdoba planificada en este mandato. La Gerencia Municipal de Urbanismo impulsa esta obra que llevará a cabo la empresa Construcciones Glesa, con un precio de licitación de 444.213 euros. Ese importe supuso una rebaja del 22% respecto al presupuesto de licitación inicial. Las obras tienen un plazo de medio año para ejecutarse, por lo que si nada se tuerce podrán estar acabadas en mayo. A este proyecto, financiado con fondos europeos dentro del programa Edusi y con 120.000 euros de las arcas municipales, se suman los parques de Levante y del Flamenco, ambos en marcha. Este conjunto de zonas verdes que rodean la ciudad desde Poniente a Levante es lo que el equipo de gobierno ha denominado el cinturón verde de la ciudad, que constituye uno de los grandes retos del mandato.

Las obras del parque de El Patriarca salieron a concurso en noviembre del año pasado y su misión es la puesta en valor, conservación y protección de 61,36 hectáreas de El Patriarca. Para ello se colocarán vallas que impidan el acceso de vehículos de motor a las zonas sensibles; se señalizará todo el espacio en general y los senderos; se plantarán 400 árboles y 350 arbustos de especies como el quejigo, alcornoque, fresno, almez, álamos y taraje; y se llevarán a cabo trabajos de silvicultura y tareas contra la erosión por escorrentía y a favor de la infiltración hídrica en el terreno de aguas pluviales. De esa forma se pretende poner freno al impacto negativo del acceso incontrolado de personas con vehículos a motor, a la acumulación de basuras, a los daños a la vegetación y a las molestias a la fauna.

El parque periurbano de El Patriarca, en obras. A.J. GONZÁLEZ

El proyecto observa que se dispondrán tres badenes para el drenaje transversal y un acceso peatonal por la calle Lentisco, así como tajeas para la evacuación del agua. Para acceder al parque desde el este se habilitará el eje principal, que parte del acerado de la calle Lentisco. Al inicio del mismo habrá un aparcamiento adaptado para personas con discapacidad. Las obras consistirán en mejorar el camino, en la plantación de especies vegetales, en la instalación de hidrantes y bocas de riego y en la adecuación de caminos interiores. El parque tendrá un espacio de estancia de 2.690 metros cuadrados, en el que se colocará mobiliario urbano (banco tipo pic-nic y papeleras rústicas) y en el que podrán realizarse peroles. El proyecto contempla una entrada peatonal por el sur, por el plan parcial de la Arruzafa (O1), donde habrá plazas de aparcamiento para personas con movilidad reducida.