Algo más del 40% de los EIR (especialistas internos residentes) que acabaron su formación este año en Córdoba lograron quedarse contratados en la provincia, según los datos del hospital Reina Sofía. Dicha formación la reciben los residentes de forma mayoritaria en el Reina Sofía, pero también en los distritos sanitarios, lo que incluye centros de salud, los hospitales de Cabra y Pozoblanco y también el Imibic. En concreto, de los 103 residentes que concluyeron su formación en mayo, 45 se han quedado contratados en algún centro sanitario público de la provincia, asegura el Reina Sofía.

La jefa de Estudios del Reina Sofía, Elisa Roldán, señala que «el hospital está trabajando para continuar aumentando el número de plazas acreditadas en varias unidades docentes, con el objetivo de incrementar la oferta formativa en los próximos años. En concreto, «estamos a la espera de recibir la resolución de la solicitud de incremento de la acreditación docente en las especialidades de Medicina Intensiva, Neumología, Medicina Interna y Neurología. Los residentes aportan mucha energía y ayudan al crecimiento de las unidades. Estamos convencidos de que reunimos los requisitos necesarios para formar a más residentes en estas unidades y de poder contar con mayor número de especialistas a medio plazo».

En la última convocatoria para EIR, que se publicó recientemente, el número de plazas ofertadas para residentes en Córdoba es de 115, 5 más que la edición anterior, que fue de 110, de las que 93 fueron para médicos, 9 para enfermería, 4 de farmacéuticos, 3 psicólogos, 1 radiofísico y 2 biólogos.

Elisa Roldán valora el incremento progresivo de la oferta docente en el hospital en los últimos años. En el 2017 se ofertaron 83 plazas y el año que viene serán 115. Roldán precisa que, para poder ofertar estos puestos formativos, las unidades docentes, junto con la Comisión de Docencia, tienen que solicitar la acreditación de nuevas plazas al Ministerio de Sanidad y demostrar que tienen la capacidad para formar con calidad a un mayor número de residentes.

«En la oferta docente para la próxima promoción de residentes hemos aumentado una plaza en las especialidades de Endocrinología y Nutrición, Hematología y Hemoterapia, Otorrinolaringología, Psicología Clínica, Psiquiatría y Reumatología. Todas estas unidades docentes han hecho el esfuerzo de elevar el número de plazas que tenían acreditadas, lo que nos ha permitido poder ofertarlas. Según lo publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), los próximos residentes harán el examen de acceso el 29 de enero de 2022 y esperamos que se puedan incorporar al hospital u otros centros en mayo, como se hacía en los años anteriores a la pandemia», añade la jefa de estudios.

«Apostamos decididamente por fidelizar al sistema sanitario al mayor número de residentes que finaliza su formación para dar cobertura a necesidades asistenciales que existen en la provincia», resalta Elisa Roldán.

Piden mejoras en los contratos

Sin embargo, como apuntan colectivos como el Sindicato Médico o CCOO Sanidad en Córdoba, así como el Colegio de Médicos, los contratos que se suelen ofertar desde la sanidad pública andaluza a los especialistas que terminan su formación suelen ser precarios y de corta duración, por lo que hay residentes ya terminados que optan por no aceptar estos empleos y marcharse a otras comunidades que pagan mejor sino tienen cargas familiares o de otro tipo. Además, en muchas ocasiones no son empleos por el 100% de la jornada, sino que lo son al 50% o al 75%», expone el vocal de residentes del Colegio de Médicos de Córdoba, Javier Cejas.

Cejas recalca que «a los especialistas de medicina de familia los ponen a atender pacientes de varios médicos, realizan rotaciones por centros de salud y urgencias, por lo que no pueden tener un grado de conocimiento de los usuarios, como lo tiene un médico de familia que tiene un cupo concreto de enfermos a su cargo. Y menos aún pueden conocer a los pacientes, si no tienen un cupo propio y cuando la consulta muchas veces es telefónica. Un paciente si es atendido siempre por un mismo médico podría obtener una respuesta más ágil, pero si cada día es asistido por un doctor distinto, y encima de forma telefónica, el usuario puede no obtener una adecuada respuesta y necesitará varias consultas y más tiempo para resolver su problema».

Por otro lado, según el vocal de residentes, «en los hospitales se necesita también contratar personal más específico y con empleos también más estables por el 100% de la jornada. Es normal que los residentes que acaben su formación opten por trabajar en la sanidad privada, aunque me consta que la primera opción es trabajar en la pública».

Javier Cejas critica que los médicos «somos el único gremio que, tras una carrera de seis años y una oposición como puede ser el MIR, no tenemos derecho a una plaza en propiedad». Por su parte, tanto SMA como CCOO abundan en el «grave» problema que está suponiendo la falta de médicos, «debido a que se presta a los residentes una formación de gran calidad en Córdoba, pero cuando acaban el SAS los deja marchar fuera al no ofrecerles contratos dignos».