El barrio de La Viñuela no quiere ser independiente, pero ha organizado un referéndum que ya quisieran los catalanes, oiga, y con bastante menos conflictividad social. La asociación ha confeccionado un artefacto electoral casero para preguntar a los vecinos si querían que parte de la avenida siguiera siendo peatonal y han ganado los que se decantan por que vuelva el tráfico, los humos y los aparcamientos. Votaron casi 900 y las urnas dejaron claro que la rica gama de grises en las opiniones de la vecindad (son muchos los que ven una conquista el actual bulevar, pero que habría que adecentarlo) será directamente proporcional al marrón que deberá despejar el gobierno local para decidir si el referéndum es representativo y fiel a la voluntad popular y si se debe revertir o no la peatonalización.

A veces no envidio nada la suerte de ser concejal. ¡Con lo a gusto que estaba el alcalde grabando vídeos para Instagram -ya mismo hará uno con los cinco mejores consejos para triunfar con los reels, en el que espero no incluya cambios de vestuario como se estila en esta red social- y presentando el alumbrado navideño de Cruz Conde, para que vengan ahora estos vecinos a enredar! Es lo que tiene gobernar y que la gente se tome la democracia, como la justicia, por su mano. Se empieza haciendo un referéndum y se acaba queriendo gobernar.

Estaba contento esta semana José María Bellido, -y el resto de alcaldes españoles tampoco han podido disimular-, después de que se hayan despejado, tras la sentencia del Tribunal Constitucional, las dudas sobre las plusvalías. Aunque el PP quiera eliminarlas por «injustas» y tal y tal, dejan en las arcas municipales la muy entrañable cifra de 15 millones al año, una cantidad a la que pocos ayuntamientos pueden y quieren renunciar (el nuestro, tampoco). Al apaño de la ministra, María Jesús Montero, que tantas dudas genera entre los juristas, no se le ha hecho asco ninguno en Capitulares, donde el responsable de Hacienda, Salvador Fuentes, sigue comprometido a aprobar los presupuestos el 1 de enero. Vaya planazo que se le presenta a este hombre para Navidad.

Otro compromiso adquirido por el alcalde ha sido dialogar con los porteros de los colegios públicos, que han recogido 5.600 firmas para pedirle al equipo de gobierno que mantenga esta labor en manos de empleados municipales y cubra las vacantes que hay en la actualidad: 14 centros no tienen ordenanza. La idea de Recursos Humanos es solucionar esa carencia con un contrato a un centro de empleo especial (tipo Fepamic o Prode), como hace el Ayuntamiento de Granada, y su obligación, ahora que se ha prendido la mecha del cabreo en los colegios, será convencer de que su fórmula es mejor.

Primarias en el PSOE

Otra cosa. Los andaluces tenemos ya empacho y ni siquiera han convocado aún las elecciones. El plato se está cocinando en el Parlamento, con unos presupuestos cada vez más difíciles de aprobar y los dos grandes partidos engrasando su maquinaria electoral. Hay quien dice que votaremos y cantaremos casi al mismo tiempo el Himno de Andalucía -ese que ahora no se escucha en los congresos del PSOE-A y quizá, sí, quién sabe, en los del PP-A-, con la aspiración de no atragantarnos en las urnas con la letra de Blas Infante como pasa con las uvas en Nochevieja.

El fin de semana pasado, en Torremolinos, los socialistas dieron una ejecutiva a Juan Espadas para encarar una carrera electoral en la que ninguna encuesta le augura buenos resultados. Aquí, la muy empoderada Rafi Crespín (que ayer presentó los avales necesarios) se saltará las primarias a falta de contrincantes y encarará el congreso provincial de su coronación con el kilo y dos cuartos de galones que le han dado Ferraz y la ausencia de voces críticas en la provincia: los susanistas integrados, o disimulando estarlo, y la agrupación de Ciudad Jardín y allegados, en periodo de reflexión.

Para que pueda compaginar su cargo orgánico con la responsabilidad de la secretaría de su grupo en el Congreso, necesitará una persona en la sede del Aeropuerto de confianza total. Dos hombres la han acompañado en esta travesía por la selva, donde, machete en mano, ha ido desbrozando obstáculos y cortando cabezas, digo, malezas: el concejal y secretario de Valdeolleros, José Antonio Romero, y el secretario de la simbólica agrupación del Sector Sur, Alberto Mayoral. En la presentación de su candidatura se la vio acompañada, además, de un histórico del partido, Antonio Sánchez Villaverde, al que algunos colocan ya en la presidencia y que el lunes volvió a entrar en la sede después de no sé cuantos años sin pisarla. Como número 1 de las autonómicas se postula la exalcaldesa Isabel Ambrosio, cuya hipotética salida del Ayuntamiento abriría el debate de la sucesión y obligaría a mirar al banquillo de los concejales: José Antonio Romero, Carmen González, Maribel Baena, o a los caladeros de la veteranía con una Carmen Calvo cerrando etapa en Madrid.

Los socialistas miran con preocupación la capital porque se juegan la Diputación, mientras los populares preparan su rearme tratando de coger la misma ola que surfea Juanma Moreno desde que llegó al poder. El fin de semana el PP tendrá congreso en Granada, ya les contaré.