Los que se dedican a ello lo saben bien. La investigación científica es lo más parecido a una larga carrera contra el tiempo, marcada por la falta de recursos y las dificultades propias del estudio que frenan, obstaculizan y a veces impiden avanzar a sus artífices. Solo el tesón y la creatividad de los investigadores pueden explicar que ciudades de tamaño mediano como Córdoba sigan marcando hitos en la lucha contra el cáncer. La exposición 50 años cambiando la historia del cáncer, que desde ayer se puede ver en el Bulevar Gran Capitán, recoge dos de esos hitos, de los que es artífice la Asociación Española contra el Cáncer gracias a la financiación de dos proyectos encabezados por la doctora en bioquímica Elena Yubero y la bióloga y máster en Biomedicina Ana Mantrana.

El primero arrancó en el 2018 y estudia la relación de la obesidad con el desarrollo de tumores de mama y próstata con el fin de desarrollar nuevas formas de tratamiento. Según Yubero, el objetivo es "detectar biomarcadores tempranos para prevenir el desarrollo del cáncer, así como promocionar la dieta mediterránea y un estilo de vida saludable a modo de escudo contra el factor de riesgo que representa la obesidad". 

Ana Mantrana atiende a los medios ante la mirada de Elena Yubero, ambas investigadoras becadas por la AECC. Manuel Murillo

El proyecto liderado por Ana Mantrana investiga desde el 2019 un nuevo tratamiento basado en la activación del sistema inmunitario contra el cáncer para impedir que los tumores tengan herramientas con las que escapar del sistema natural de inmunidad. "El tratamiento se aplica en el cáncer colorrectal a pacientes que no responden a las terapias convencionales", detalló.

Otros investigadores becados por la AECC en distintos puntos de España son responsables de otros hitos importantes como el desarrollo de un fármaco que ataca solo a las células tumorales, la creación de un protocolo de tratamiento para los pacientes con mieloma múltiple, mejorando significativamente la supervivencia, o el desarrollo de terapias efectivas contra el cáncer de páncreas.

A las iniciativas vinculadas a la Fundación Científica de la AECC en Córdoba, hay que sumar las promovidas por la sanidad pública ya ha sido pionera en varias ocasiones en el campo de la investigación del cáncer, según detalló el jefe de Oncología del Hospital Reina Sofía, Enrique Aranda. «Córdoba fue después del hospital Valle Hebrón el primero de Andalucía y el segundo de España que puso en práctica la biopsia líquida, que ha cambiado por completo la asistencia del cáncer», explicó, «esta técnica permite extraer sangre para estudiar en ella el ADN del tumor y estudiar su evolución en cada momento». Desde hace seis o siete años, ya se aplica en Córdoba en el estudio de los tumores de próstata, mama, colon y páncreas. Además, recuerda Aranda, «Córdoba fue pionera en la infusión continua de un fármaco llamado Fluoracilo que se emplea en muchos tumores».

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Exposición sobre los principales hitos de la investigación contra el cáncer Manuel Murillo

El desarrollo de la fase 1 del ensayo clínico de este fármaco se hizo en Córdoba. Este tipo de investigaciones no son las únicas en las que participan el equipo de 50 personas que trabaja en el ámbito de la oncología pública local, ya que «estamos conectados con todos los grupos cooperativos españoles de oncología y con muchos grupos a nivel mundial, tanto americanos como europeos -explica Aranda-. Todo lo que surge en estos grupos se comparte para que llegue al mayor número de pacientes». Pese a ello, el jefe de Oncología del Reina Sofía admite que, como denuncia la AECC, los resultados no siempre llegan en tiempo y forma a todos los hospitales de igual manera.

En este momento, el Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (Imibic) participa en más de un centenar de proyectos de investigación y ensayos clínicos activos en el ámbito de la oncología médica, algunos de los cuales tienen un carácter multicéntrico. 

Lo que está claro es que la investigación ha permitido aumentar la supervivencia de forma sustancial. En los últimos cinco años, se ha logrado una supervivencia del 55,3% de media en los cánceres en hombres y del 61,7% en el caso de las mujeres. Se estima que el cáncer será la primera causa de mortalidad en el mundo y su incidencia aumentará en 21,6 millones de casos nuevos cada año en el 2030. Avanzar en investigación será clave para frenar el avance de esa otra forma de pandemia. Conviene no perderlo de vista.