Los 21 patios premiados en la edición de mayo vuelven a abrir sus puertas en octubre, durante los fines de semana del 16 y 17 y del 23 y 24. Es por ello que sus dueños se encuentran en plena búsqueda de flores y plantas ornamentales que los vistan para la ocasión. Pero no es tan sencillo, de hecho, según argumenta la presidenta de la Asociación de Floristas de Córdoba, Ángela Gómez, «nos encontramos en un momento malo porque sigue haciendo bastante calor», pero, afortunadamente, «siempre hay plantas que tienen flores durante todo el año» y que, aunque en tamaño «mini», se pueden conseguir también ahora. Entre estas se cuentan las decanas del exorno floral «patiero» como son las gitanillas y los geranios, si bien este año los vendedores de flores se topan con otro pequeño inconveniente, además del calor, y es el taladro, una mariposa africana que «se carga» estas plantas, por lo que proveedores y propietarios de patios entran en un bucle de reposición de ejemplares.

Viveros. Una empleada de Surplant, una de las empresas que proveen de plantas a los patios. | MURILLO

A pesar de este evento la presidenta admite que «el sector no acaba de remontar». Se ha notado una leve mejoría respecto a meses anteriores pero «el verano no perdona». El repunte fuerte para este gremio, y que esperan como agua de mayo, es el Puente de los Difuntos y la campaña de Navidad, «ahí jugamos con la estacionalidad porque el nuestro es un trabajo muy atado a fechas», explica Gómez. A nivel de negocio (es propietaria de la floristería Los Girasoles) admite que el evento de apertura de los patios en octubre no se nota en las ventas porque estas se hacen en los viveros, «que pueden ofrecer mejores precios y hay mucha más variedad y cantidad». En ocasiones anteriores, el Ayuntamiento repartía unos talones entre los propietarios de los patios que canjeaban por plantas y macetas en los criaderos designados al efecto. Según explica Rafael Barón, presidente de Claveles y Gitanillas y dueño de uno de los patios premiados en el concurso de mayo, el de la calle Pastora, «ahora nos tendremos que aguantar con lo que haya y, además, hay poca cantidad en los viveros, por eso se ha retrasado la apertura». Begonias, ciclámenes, azaleas y algún que otro príncipe son las plantas con flor de esta época que embellecerán estos patios, para los que el verano «es criminal».

Ejemplares. Las flores de otoño no han llegado a los centros de venta.

Surplant, uno de los viveros donde se canjeaban los vales que se entregaron en la edición de mayo, explica que «aquí mantemos un ritmo de ventas constante». Este entretiempo les posiciona en un momento en el que no han llegado las plantas propias de la nueva estación y aún quedan algunas del verano, por lo que los clientes «no se atreven a poner las de invierno por si pega aún el calor y las de calor tampoco se pueden poner porque empieza el frío». A pesar de ello, «que tiene los días contados», los viveros siguen dándole salida a la mercancía remanente y a la nueva que está por entrar porque, como decía Ángela Gómez, «las plantas son terapéuticas y la gente con la pandemia lo ha empezado a valorar» .