El doctor Fernando Ayuso Baptista, nacido en Ciudad Real pero cordobés de adopción, dio el salto regional el pasado mayo cuando fue nombrado director gerente de la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias (EPES-061) a nivel autonómico. Una empresa que se dedica cada segundo a tratar de salvar vidas. Ayuso, que es especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y presidente honorífico de la Sociedad de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes Andalucía), lleva 30 años vinculado en Córdoba a la asistencia en equipos de emergencias terrestres y aéreos y en los centros coordinadores de EPES.

¿Qué objetivos se ha planteado estando al frente de la dirección del 061 en Andalucía?

Estoy ilusionado con esta oportunidad. Creo que es bueno que alguien que lleva tantos años trabajando en la empresa se haga cargo de liderar el proyecto. He formado un equipo muy potente, con gente de la casa, y me siento muy cómodo. Tenemos un gran reto por delante. Queremos hacer una apuesta muy firme por la formación, innovación, investigación y por la calidad y seguridad en las actuaciones. Uno de los objetivos es impulsar los Equipos Móviles de Cuidados Avanzados (EMCA), equipos compuestos por enfermero y técnico. El enfermero y el técnico que forman parte de estos equipos son profesionales muy bien formados y altamente cualificados, expresamente preparados para enfrentarse a asistencias sin la presencia de un médico, pero siempre con el respaldo de un médico coordinador, que tiene siempre la última palabra. Estos equipos son capaces de realizar asistencias adecuadas. Por ejemplo, si todos los médicos están ocupados, un EMCA puede valorar pacientes, hasta que el equipo médico esté libre. Igualmente, un EMCA puede acudir a situaciones en las que el médico coordinador pueda tener cierta duda de la prioridad del caso. Siempre, por supuesto, manteniendo una estrecha comunicación con el médico coordinador. Así, si le hacen un electro al paciente, por ejemplo, el médico recibe una copia en nuestros sistemas informáticos.

¿Otro objetivo es el traslado de la base aérea del 061 del aeropuerto al hospital Reina Sofía?

Los helipuertos deben estar en los hospitales porque se acorta tiempo, reducción que es vital porque en el 061 tratamos patologías que implican mayor riesgo para la vida. La base aérea del 061 en el aeropuerto de Córdoba se va a trasladar al hospital Reina Sofía. La instalación de esta base en el Reina Sofía pasa por acometer una reforma que cumpla con la nueva normativa europea. Estamos en sintonía con la gerencia del hospital para que en el 2022 sea una realidad el traslado. No es lo mismo dejar a un paciente lejos del hospital, que dejarlo en el mismo hospital, ni que cuando salga un vuelo, el helicóptero esté en el hospital para salir de allí y atender los avisos. La reforma de la helisuperficie va a ser algo inminente.

"Contamos con un plan de actuación para un hipotético terremoto u otra catástrofe"

Entre los simulacros en los que participa el 061 está la atención a víctimas de terremotos o tsunamis. Teniendo en cuenta que, en varias provincias andaluzas, sobre todo Granada, se han venido registrando múltiples seísmos este año, con réplicas en zonas próximas, como Córdoba, ¿cómo se actuaría ante un terremoto más grave?

Estamos preparados para cualquier situación extraordinaria. En un corto periodo de tiempo ha habido más de 100 seísmos en Granada. ¡Ojalá no se registrara un seísmo de mayor magnitud! Contamos con un plan de actuación para el caso hipotético de un terremoto u otra catástrofe. En Granada hubo un simulacro, en el que intervinieron atención primaria, urgencias, 061, centros de coordinación, 112, Fuerzas y Cuerpos de seguridad, Cruz Roja, la UME, Protección Civil. En cuanto a posibles inundaciones, el 061 tiene la encomienda de gestionar los incidentes con múltiples víctimas (maremotos, DANA, accidentes de tráfico o laborales, incendios...).

¿Qué lugar estima que ocupa EPES-061 con respecto a los servicios de comunidades españolas?

Los servicios de emergencia en España marcan la diferencia. En pocos países de Europa existe una red tan desarrollada como la de España y con profesionales tan capacitados. En el 061 de Córdoba fuimos pioneros hace más de 10 años en implantar la historia clínica digital, que permite que el médico del hospital, que va a atender al paciente que inicialmente asiste el 061, pueda ver las pruebas que se le han hecho. También disponemos de bioanalizadores, capaces de hacer analíticas a los pacientes en el domicilio como si estuvieran en el hospital, para comprobar, por ejemplo, si el paciente tiene un infarto. En los cinco helicópteros del 061 hay ecógrafos portátiles y se van a comprar otros 30 más, para tener equipadas todas las unidades asistenciales. Otro proyecto muy importante que se ha empezado a pilotar en Málaga es la realización de transfusiones de sangre en los helicópteros. Será fundamental para las asistencias fuera del hospital de accidentes de tráfico o laborales, caídas accidentales, entre otros sucesos. Andalucía será la tercera región de España en contar con esta tecnología, contando para ello con el apoyo de Red Andaluza de Medicina Transfusional, de los centros de transfusión y de la Consejería de Salud. Tener sangre fuera del hospital puede marcar el límite entre la vida y la muerte.

¿Cuenta el 061 con suficientes recursos?

Estamos bien dotados de recursos. Disponemos de ocho centros de coordinación de urgencias y emergencias, uno en cada capital de provincia; 30 equipos terrestres, compuestos por médico, enfermero y técnico de emergencias sanitarias, distribuidos por las provincias; siete equipos de coordinación avanzada con enfermero y técnico de emergencias, tres con base en Málaga, dos en Sevilla, uno en Úbeda (Jaén) y otro en Vera (Almería); un equipo de soporte vital avanzado con dos técnicos de emergencias también en Sevilla y cinco equipos de emergencias aéreos con médico y enfermero junto al personal de vuelo en Sevilla, Málaga, Baza (Granada), Córdoba y Jerez (Cádiz). Por otro lado, el 061 dispone de cuatro unidades de descontaminación sanitaria y nueve vehículos de apoyo logístico, preparados para su movilización en situaciones de catástrofe o accidentes con múltiples víctimas, uno por provincia más otro ubicado en el Campo de Gibraltar, así como con 12 equipos destinados al traslado de pacientes críticos entre hospitales en Andalucía. En los próximos meses recibiremos una inversión de más de un millón de euros en telemedicina. Además, se va a renovar toda la flota. Se comprarán 21 ambulancias, 12 ambulancias 4 por 4 y 9 vehículos de logística.

"La especialidad de urgencias y emergencias no existe en España y se debería tener"

¿Trabajan muchas mujeres en EPES?

Contamos en la empresa con 799 profesionales, el 69% son hombres y el 31%, mujeres. El 47% de las mujeres son enfermeras y donde menos féminas hay es en el grupo de los técnicos, que de un total de 124 hay solo 4 mujeres. Junto al Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) vamos a poner en marcha un proyecto para dar más cabida a la mujer en el grupo de técnicos de la empresa.

Uno de los objetivos que se plantea impulsar es la investigación. ¿En qué ámbitos concretos?

Una empresa que se precie de ser avanzada tiene que investigar. Contamos con 20 proyectos en fase de explotación de datos y de ejecución. Uno de estos proyectos lo tenemos con el IAM y la Universidad de Sevilla y se llama Certeza de Voz. El programa analiza miles de llamadas telefónicas, con el objetivo de tratar de identificar un patrón de voz que ayude a detectar casos de malos tratos. Que aunque una mujer pida ayuda por otro motivo, podamos ser capaces por cómo habla, por los términos que usa, de detectar que puede haber un patrón de malos tratos.

¿Es complicado encontrar profesionales preparados en este ámbito teniendo en cuenta que Sanidad sigue sin aprobar la especialidad de urgencias y emergencias?

Los profesionales de emergencias tienen que estar muy preparados y formados. Pueden atender cualquier patología, un parto, a pacientes de cualquier edad (desde neonatos a ancianos) y lógicamente tenemos que contar con una destreza y una formación exhaustiva y completa para atender a pacientes graves. La especialidad es algo incuestionable, que en España existe en el ámbito militar y no en el civil. En Europa 24 países cuentan con la especialidad y en el mundo, 100 naciones. La especialidad en medicina y enfermería de urgencias y emergencias no existe en España y se debería tener porque todos los profesionales dispondrían de una formación homogénea y reglada. Hay ámbitos de la atención sanitaria en los que se necesita asistir a múltiples víctimas, y ninguna especialidad forma a los profesionales para ello.

¿Las asistencias que lleva a cabo el 061 crecen cada año en Andalucía o se mantienen estables?

El año pasado, por la pandemia y el confinamiento, disminuyeron las asistencias de forma notable. En el año 2019 hubo en Andalucía 75.000 asistencias y en el 2020 68.000, una diferencia de más de 7.000. Sin embargo, durante el 2020 en el centro coordinador ocurrió todo lo contrario. Los pacientes preferían llamar al 061 antes que pedir que fuera un médico a verlos. Las llamadas aumentaron en los centros coordinadores en más de tres millones y medio. Fueron un 25% más y se necesitaron refuerzos.

"Falleció por covid nuestro compañero Pedro Pablo Castro, lo que nos dejó muy dolidos"

¿Cómo ha influido la pandemia del covid en el trabajo del 061?

Ha marcado un antes y un después en nuestro ámbito. El 16 de marzo entraron casi 60.000 llamadas al 061 en Andalucía. Dos días después del estado de alarma, se trazó un plan de crisis porque era una saturación total. Se reforzó el personal y se dispuso de equipos de protección para los profesionales. Se formó aún más en prevención y en toda la normativa vigente. Hemos tenido a compañeros ingresados, algunos incluso en la uci, y falleció por covid nuestro compañero médico Pedro Pablo Castro, lo que nos dejó muy dolidos y afectados. El covid no ha terminado. Quiero en este apartado destacar a su vez el trabajo de los equipos de urgencias de atención primaria y de los SUAP. Son un elemento fundamental, que atienden urgencias y emergencias y en la pandemia también lo están pasado mal, por lo que merecen a su vez un reconocimiento.

¿Qué aportará el tercer punto de urgencias extrahospitalarias que ha proyectado la Junta en el centro de salud Levante Sur de la capital cordobesa?

Este tercer punto de urgencias extrahospitalarias de la capital es una necesidad que vienen reclamando los ciudadanos desde hace tiempo. Su puesta en marcha va a ser fundamental, porque desde ese punto asistencial se van a atender durante las 24 horas del día a pacientes, junto a las urgencias extrahospitalarias del Sector Sur y de Carlos Castilla del Pino. Además de constituirse como punto de atención, dispondrá de un equipo móvil disponible, a los que se suman los dos equipos del 061 que tenemos durante el día y el de la noche.

¿Los nuevos helicópteros adquiridos por la Junta, qué ventajas aportan a la asistencia del 061?

Estamos a la vanguardia con estos helicópteros. Son aeronaves que son capaces de viajar en situaciones adversas, de volar en gran altitud. Para ir por ejemplo a la costa de Granada y pasar por encima de Sierra Nevada hay que tomar mucha altitud y con un helicóptero de otro tipo no se puede hacer. Estos helicópteros son más rápidos para el transporte de pacientes. Son capaces de llevar incubadoras, de transportar el aparataje que se necesita para pacientes que necesitan oxigenación por membrana extracorpórea con el sistema ECMO, entre otras ventajas asistenciales.

¿Ha cambiado durante el presente siglo el tipo de asistencias más frecuentes que realiza el 061? ¿Había antes más infartos que ahora, por poner un ejemplo, existen distintas atenciones actualmente por el frenético ritmo de vida?

La atención a prioridades tipo 1 más o menos se están manteniendo a lo largo de los años, como los síncopes, ictus, infartos o arritmias. Durante la pandemia, en el 2020, como ya se ha citado, disminuyó la asistencia de patologías, entre ellas los traumas graves. Como la población estaba confinada no cogía el coche y eso evitó posibles accidentes de tráfico. En el 2019 se contabilizaron algo más de 6.400 traumas, frente a los 4.800 del 2020. Sin embargo, la atención al resto de patologías se mantuvo.

Una de las actividades que el 061 fomenta entre la población general es la formación en reanimación cardiopulmonar (RCP). ¿Qué puede hacer cualquier persona anónima que conozca estas maniobras de reanimación si se encuentra ante un episodio de parada cardiaca?

Comenzar con estas maniobras mientras llegan los equipos de emergencias es vital porque en este tipo de situaciones el tiempo es vida y cuenta cada segundo. Es muy importante una asistencia adecuada a los pacientes en parada respiratoria, muerte súbita cardiaca. En la asistencia que realicen los equipos del 061 es fundamental lo que hace la ciudadanía, lo que se conoce como cadena de supervivencia. Si antes de que llegue el 061 no hubiera habido alguien que hubiera estado realizando maniobras de reanimación cardiaca a lo mejor no serviría la posterior asistencia médica.

¿Es importante también incrementar los espacios cardioprotegidos con desfibriladores?

Sí, porque ayudan en este tipo de asistencias. En la plaza de Las Tendillas de Córdoba se habilitó un desfibrilador, pero solo en la ciudad de Málaga hay más de 600, de los algo más de 4.800 registrados en Andalucía. Con el apoyo de cada vez más ciudadanos que sepan hacer la RCP lograríamos más supervivencia en los casos de parada cardiaca. En este ámbito también es muy importante la labor de los operadores de los centros coordinadores. Los teleoperadores marcan a personas que llaman avisando de una parada cómo se hace una RCP por teléfono y le indican el ritmo de cómo tiene que hacerla. En Andalucía hay un porcentaje de supervivencia de un 30%, ya que una cosa es que lleguen con pulso, pero que salgan de la parada sin secuelas es otra. Un 12% tendrá el alta sin secuelas. Son cifras que no están mal, pero que hay que mejorar instalando más desfibriladores, que todas las capitales andaluzas se parezcan a Málaga, así como fomentar que más población sepa hacer una RCP. Por eso, seguiremos enseñando la técnica en los centros educativos, en asociaciones u otro tipo de instituciones. Todos los médicos, enfermeros y técnicos tienen que saber hacerlo y también los auxiliares, los celadores, policías, guardias civiles, bomberos, militares, entre otros profesionales.