Vecinos que viven el número 45 de la Acera del Río, en el Campo de la Verdad, han denunciado el mal estado en el que se encuentra el edificio, propiedad de la Junta de Andalucía, concretamente de la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía (AVRA). Según uno de esos vecinos, Israel Perales, el bloque «se está hundiendo», aunque desde la Consejería de Fomento han asegurado a este periódico que «no constan en AVRA denuncias por mal estado del edificio».

La versión de los vecinos, narrada a través de Perales, es que el edificio, relativamente nuevo (tiene diez años), sufre numerosos desperfectos y que, además, es objetivo de personas que quieren ocupar los pisos que se encuentran vacíos. El régimen que tienen los residentes es de alquiler, ha explicado este residente, que ha confirmado que «la mayoría» de vecinos dejaron de pagar las cuotas para ver «si la Junta nos hacía caso». Ahora, a consecuencia de esos impagos, que se remontan varios años atrás, están llegándoles cartas de desahucio.

Perales ha asegurado, además, que viendo que los pisos eran objetivo de okupas que «querían cultivar marihuana», los vecinos decidieron tapiar aquellos que estaban vacíos de su propio bolsillo. En este caso, el edificio está compuesto por unas 70 viviendas, de las cuales alrededor de una treintena se encuentran sin habitar y son las que los vecinos, según este residente, han tapiado para que no se meta nadie.

Perales ha aseverado que se ha puesto en contacto con la Junta de Andalucía en numerosas ocasiones, tanto para denunciar el mal estado del edificio, el cual temen que algún día «se hunda» y también para poner en su conocimiento que se estaba metiendo «gentuza». Sin embargo, ha asegurado, desde la Junta se les ha dado largas, sin que hasta el momento hayan sido atendidos para poder abordar los problemas que se plantean.

Un vecino muestra uno de los desperfectos. A.J. GONZÁLEZ

Por su parte, desde la Consejería de Fomento han explicado que no constan en AVRA denuncias por mal estado del edificio, y han reconocido que es cierto que algunas viviendas se han tapiado «después de ser recuperada su posesión por la agencia, ello se ha hecho para evitar que sean ocupadas por personas sin título para ello, en tanto están en proceso para ser nuevamente adjudicadas».

Con respecto a la denuncia concreta de este vecino, desde Fomento han detallado que consta «el incumplimiento reiterado por parte del inquilino de la obligación de pagar las rentas y las cuotas de comunidad, hasta el punto que a día de hoy adeuda 20.451 euros solo en concepto de rentas. Ello pese a que en el año 2017 obtuvo una subvención de la Consejería de Fomento para ayuda al alquiler a personas en situación de vulnerabilidad, por importe de 3.299 euros».

Debido a estos impagos, en mayo del 2021 se le comunicó por escrito la no renovación del contrato, tras haber transcurridos nueve años desde que lo suscribió. En consecuencia, el 10 de julio pasado tendría que haber entregado la posesión de la vivienda a AVRA.

De momento, esto no ha ocurrido, a pesar, ha asegurado la Junta, de que fueron informados de la posibilidad de un traslado a otra vivienda de la agencia con renta más baja, acorde con los ingresos familiares, posibilidad que fue rechazada. Por ello, han añadido desde la Consejería, el 3 de agosto se envió un nuevo requerimiento de desalojo voluntario, que, de momento, no ha tenido lugar.