Córdoba capital y los siete municipios mayores de 20.000 habitantes (Lucena, Puente Genil, Palma del Río, Montilla, Priego, Cabra y Baena) podrán optar a la ayuda de 1.000 millones de euros de los fondos europeos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia del Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma). Esta primera convocatoria va dirigida a municipios de más de 50.000 habitantes y a las capitales de provincia, incluyendo la posibilidad de que los municipios de entre 20.000 y 50.000 habitantes que dispongan de servicios de transporte colectivo público puedan optar a las ayudas destinadas a la digitalización de estos, la renovación sostenible de la flota y el fomento del cambio modal en entornos urbanos, priorizando la movilidad activa y el transporte público colectivo.

Tal y como explicaba la Delegación del Gobierno en Andalucía en una nota de prensa, el objetivo de este primer programa de ayudas es acelerar la descarbonización de las ciudades, mejorar la calidad del aire y mitigar el ruido mediante el impulso de zonas de bajas emisiones (ZBE), la transformación sostenible del transporte público colectivo y la digitalización de la movilidad. El delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, animó a las corporaciones locales andaluzas a que presenten su solicitud antes del 30 de septiembre y contribuyan con su proyecto «a mejorar su ciudad y la vida de los andaluces y andaluzas que la habitan». Los municipios tienen hasta el 30 de septiembre a las 14.00 horas para solicitar las subvenciones, para lo que se ha habilitado una plataforma web específica en la sede electrónica de Mitma.

Líneas de actuación

Los proyectos seleccionados deberán cumplir los objetivos establecidos en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia aprobado por la Comisión Europea, que abarcan desde rigurosos compromisos de plazos de ejecución, a objetivos relacionados con el impulso de la movilidad activa (a pie, en bicicleta…) y sostenible. De este modo, deberán contribuir a articular un sistema de transporte público urbano fiable, atractivo, accesible y asequible con flotas más modernas, eficientes y sostenibles; con la introducción de un concepto de movilidad inteligente adaptada a los nuevos hábitos y con el impulso de la digitalización para planificación, gestión y evaluación. Deberán estar finalizados el 31 de diciembre del 2024. Las actuaciones previstas para alcanzar estos objetivos se estructuran en cuatro líneas: implementación de zonas de bajas emisiones que recojan el conjunto de inversiones que requiere su puesta en funcionamiento (esta línea incluye, por ejemplo, inversiones en controles semafóricos); medidas destinadas al fomento del cambio modal hacia el transporte público e impulso a la movilidad saludable. Recoge proyectos que faciliten la movilidad activa, como la peatonalización de las calles o la creación de infraestructura ciclista; actuaciones de transformación de flotas del transporte público con el fin de contribuir a la consecución de los objetivos de la Directiva de Vehículos Limpios, mediante la compra de autobuses eléctricos o impulsados por hidrógeno y la instalación de puntos de recarga, entre otros y actuaciones de digitalización de los servicios públicos de transporte que redunden en una mejora de la experiencia del usuario o de la accesibilidad en el uso del transporte público colectivo.

En relación con los proyectos seleccionados, serán financiables hasta un 90% de los costes elegibles, estableciéndose un importe mínimo de subvención a solicitar en 200.000 euros por cada actuación. En el caso de la adquisición de autobuses o vehículos de limpieza de propulsión cien por cien eléctrica o de hidrógeno, se fija un importe unitario de subvención según la categoría de este.