La recién creada Asociación de la Judería, nacida en la primavera de este año para defender a los empresarios de la zona, ha puesto en el foco el mal estado en el que se encuentra la Calleja de Villaceballos, también conocida como Calleja de la Luna -nombre que recibe por la Puerta de la Luna que permite el tránsito de personas-. Este antiguo callejón da acceso al barrio de la Judería desde el Alcázar Viejo y desde Doctor Fleming, junto a la Puerta de Almodóvar. El pasaje se ha convertido en uno de los rincones con encanto del casco histórico de la ciudad por su arquitectura. Sin embargo, en las paredes han adquirido protagonismo las pintadas y los desconchones. Desde el colectivo también hacen referencia a la presencia constante de orines y el olor que deriva de estos.

Turistas pasean por la Calleja de la Luna.

Turistas pasean por la Calleja de la Luna. CHENCHO MARTÍNEZ

La asociación, que reúne a hosteleros, empresarios del hospedaje, artesanos, guías turísticos, comerciantes y propietarios de museos, apunta a que, ante la llegada de turistas que está experimentando Córdoba, resulta importante tener en cuenta aspectos como este. Por eso, junto a la asociación de vecinos de La Medina, reclaman un mayor cuidado de espacios históricos como la Calleja de la Luna, «Queremos que se trate un poquito mejor, porque al final es un sitio por el que pasan muchas personas y el cuidado es fundamental», explicaba ayer la presidenta de la asociación de empresarios, Laura Roda.

Este periódico trató ayer de ponerse en contacto con la delegación de Casco Histórico, pero no fue posible. Mientras tanto, tanto empresarios como vecinos esperan que se remedie esta situación y aumente el cuidado de una zona especial y concurrida por los turistas que, una vez dejados atrás los meses más duros de la pandemia de coronavirus, vuelven a tener a Córdoba como destino. De momento, la reclamación, según confirmaron ayer a este periódico desde la Asociación de la Judería, se encuentra en manos de la delegación municipal.

Fachada desconchada en la Calleja de las Flores. CHENCHO MARTÍNEZ

Desde el Consistorio ya apuntaron en el verano del 2020 la relevancia de recuperar un itinerario como este para que se convirtiera en referencia de los recorridos de viajeros. Con ese fin, se destinaron 48.000 euros para una reforma que se llevaría a cabo en aquel mes de agosto y que contemplaba la puesta en valor de esta calleja por su tránsito abundante. Esta obra formaba parte de un proyecto más amplio que incluía también a la zona de Capuchinos, el Bailío y el Zoco. Con dicho objetivo, se planeó el ajardinamiento de algunos puntos o el arreglo de algunas fachadas, entre otras cosas. Sin embargo, a día de hoy, las paredes que recorre la Calleja de la Luna o de Villaceballos, por el contrario, lucen desarregladas y plagadas tanto de desconchones como de pintadas.

La Calleja de las Flores

En uno de los rincones más fotografiados y visitados de la capital por los visitantes, la Calleja de las Flores, en pleno casco histórico, una obra parece ser el motivo de la imagen que luce ahora mismo este espacio, con parte de una de las fachadas deslucida y desconchada. Como ha podido saber este periódico por fuentes cercanas, una obra de carácter privado parece ser la causa de esa alteración, al principio de la calleja desde la calle Velázquez Bosco. Esta podría ser momentánea, aunque de momento se desconocen más detalles sobre el situación. Al respecto, este periódico también consultó con el Consistorio, pero tampoco obtuvo respuesta.