La empresa adjudicataria de la reforma del eje Realejo-San Lorenzo, J. Campoamor, se encuentra pavimentando ya la calle Santa María de Gracia, pero el proyecto acumula en general al menos dos semanas de retraso, que aplazarán la entrada en vigor de la segunda fase prevista para la ordenación del tráfico de la zona. De este modo, aunque se esperaba que el día 5 de julio se pudiese activar esa segunda fase para la movilidad, ésta no ha sido necesaria aún puesto que no se han alcanzado los objetivos previstos.

Imagen de otro operario trabajando en la vía que une el Realejo y San Lorenzo. FRANCISCO GONZÁLEZ

La actuación, que tiene un presupuesto de 468.749 euros, tenía establecido en un principio un plazo de ejecución global de 4 meses. El retraso se ha debido en parte a las obras de acometidas de varios particulares que ha habido que ejecutar antes de iniciar el adoquinado de la calle.

Actualmente, los operarios continúan con la pavimentación de Santa María de Gracia, para que luzca de un modo similar a la semipeatonalizada calle San Pablo. Hasta que no concluyan esta fase no podrán acometer las actuaciones centradas en la intersección de Santa María de Gracia, Arroyo de San Rafael y Arroyo de San Lorenzo. El proyecto prevé remodelar ese espacio haciéndolo más amable al peatón e incluso dejándolo como una placita. Durante esa nueva fase del tráfico, el Ayuntamiento convertirá la calle Arroyo de San Rafael en vía de doble sentido, pero terminará en fondo de saco antes de desembocar en Juan Bernier.

Además se cambiará el sentido de la calle Muñices para facilitar la entrada de residentes a la zona, de hecho solo ellos podrán acceder desde el Alpargate, a menos que en San Lorenzo se quiera girar hacia Jesús del Calvario para salir de nuevo al Alpargarte como a Arroyo de San Lorenzo para ir a Puerta Nueva.