Hoy se ha dicho adiós al curso escolar más complicado que ha habido hasta la fecha. Un curso que a pesar de las circunstancias inéditas a las que se han enfrentado centros educativos, profesorado, alumnos y familias, ha echado el cierre con una calificación de “sobresaliente alto”. Así lo señalaba esta mañana el vicepresidente de la Junta de Andalucía, Juan Marín, quien recalcaba que el de 2020-2021 es ya el año académico “más difícil de la historia de la Educación en nuestra comunidad autónoma" debido a la pandemia. Además, ha puesto de relieve que "el reto era muy complicado, poder iniciar el curso de forma presencial y de la forma más normalizada posible y con el menor número de incidencias".

El vicepresidente ha reconocido las dificultades a las que se enfrentaba la comunidad educativa al inicio del curso, pero "finalmente el 99% de los centros ha llevado a cabo sus clases de forma presencial y sin ninguna incidencia".

Marín  también ha querido agradecer "a los padres y a los alumnos el comportamiento ejemplar a lo largo de este año, donde las normas de seguridad por covid han hecho que el curso sea un poco diferente y especial".

Córdoba cierra este martes su curso escolar y 162.970 estudiantes de Infantil a Bachillerato y 12.868 docentes dicen adiós al curso más complicado al que jamás se han enfrentado. La gran satisfacción que deja es el hecho de que la incidencia de contagios ha sido muy baja. A lo largo del año escolar solo se han cerrado 8 centros, de los 775 existentes y unas 750 aulas sufrieron aislamientos o cuarentenas a causa de contagios, del total de 7.390 existentes. El 90% de las aulas ha funcionado con normalidad y de las afectadas, el 60 % fueron de Educación Infantil. Solo un 1% de centros vivió un cierre total. De cara al próximo curso, avanzaba el vicepresidente que en los meses de julio y agosto "los que tienen edades entre 12 y 18 años se vacunarán para que, antes de que comiencen las clases en septiembre, tengamos ya esa tranquilidad y esa inmunidad colectiva en los centros educativos, no solamente del profesorado y los trabajadores, sino también de los estudiantes".

Una encuesta realizada por el sindicato CSIF Córdoba arrojaba que casi el 95% de los docentes cordobeses tuvieron durante este curso escolar sentimientos de estrés, hartazgo y angustia. Según el presidente de la junta de personal docente, Antonio López, “si ha habido un éxito en la gestión de la pandemia en el ámbito educativo, no hay duda de que el profesorado es su verdadero artífice”.

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La comunidad educativa dice adiós al curso más difícil Manuel Murillo

Los protagonistas

La de este martes ha sido la última mañana de despertadores, madrugones y prisas, de desayunos sin ganas y de revisión de mochila para asegurar que va dentro todo lo que tiene que ir. Hoy ha sido un día de celebración, de fiestas de fin de curso, de graduaciones, de juegos, de felicidad y emoción. Se acaba el que será recordado por muchos, como el curso más complicado vivido hasta el momento, el curso del covid, precedido en el año anterior por el curso del confinamiento, que también tuvo lo suyo.

José Carlos López, director del IES Sácilis de Pedro Abad, confesaba que han llegado hasta hoy muy cansados, ya que lo más duro ha sido la presión psicológica que han tenido durante todo el año, “el covid nos ha hecho gestionar las emociones de otra forma”. Este centro, al ser pequeño, ha permitido tener una medidas que no han sido “excesivamente drásticas” pero aún así, los grupos burbuja y la distancia de seguridad han deshumanizado a este instituto que es Comunidad de Aprendizaje, donde se fomenta una filosofía totalmente contraria a todo lo que han vivido. “Acabamos bien, fuertes y con ganas de arrancar el año que viene y poder retomar todos nuestros proyectos”.

Claudia Cerda, alumna de 3º de este instituto, se despide de este curso con la sensación de haber vivido un año raro y estresante porque “pensaba que no me iba a dar tiempo a hacer todo lo que tenía programado y tenía una sensación constante de desorientación”. Aunque lo peor ha sido no poder mantener contacto con el resto de compañeros. “Ha sido un curso triste”.

Fiesta de agua para despedir el curso Manuel Murillo

Inmaculada Tarín recuerda que el primer trimestre fue especialmente difícil para ellos y los profesores “porque veníamos de estar muchos meses sin un ritmo normal de trabajo y eso nos agobió bastante”. Con el rodaje se relajaron y todo marchó un poco mejor. Se despide de este curso convencida de que, “al final, no lo hemos llevado tan mal como esperábamos”.

En la capital, el jefe de estudios del IES Grupo Cántico, Juan Antonio Gavilán, admite que “el curso se nos ha hecho larguísimo”. Tanto él como el resto de sus compañeros llegan al final del tercer trimestre con especiales ganas de “darle carpetazo y empezar el próximo con algo más de normalidad”. Han trabajado todo el año con la cabeza puesta en los contagios, en evitarlos, pero  “los resultados han sido buenos y nos vamos contentos pero cansados”.

Contra pronóstico, a José Luis Hernando, alumno de 3º de este centro, el curso se le ha pasado “volando”. Mucha dinamismo y el empeño del profesorado por transmitirles positivismo ha hecho que este joven se vaya de vacaciones con la sensación de haberlo disfrutado mucho. Naira González, de 2º, se suma a la sensación de su compañero. Mejor despedirse con buen sabor de boca.

Mercedes Moltó, maestra en el CEIP Joaquín Tena Artigas de Alcolea, recalca que este ha sido un curso totalmente diferente que les ha hecho mejores a todos. “Los niños han sido, como siempre, ejemplo y motor nuestro”. Se emociona recordando todo lo vivido y sobre todo, “lo aprendido desde el corazón”.

Para las Ampas también es un día significativo. A pesar de unos inicios especialmente complicados llegan al final del curso con cierta sensación de tranquilidad. Según Eva Arrabal, presidenta de la Asociación de Madres y Padres de Alumnos del IES Santa Rosa de Lima, “a pesar de los baches iniciales acabamos hoy pensando que al menos lo hemos completado con cierta normalidad”.