"Quiero agradeceros vuestro apoyo y reconocimiento, que supone para mí un abrazo, con lo que conllevan los abrazos en este tiempo de pandemia". Con estas palabras ha comenzado la cantaora pozoalbense María José Llergo a mostrar su gratitud por este galardón, que ha merecido por destacar en el panorama flamenco con su cante profundo y atípico, en el que tiene siempre presente su tierra y las enseñanzas que recibió de ella

"Me alegro muchísimo de que sintáis mi música como vuestra y poder reivindicar mi raíces y mi origen con tanto cariño y tanto amor y compartiendo con vosotros lo que hago" porque «hacer vuestro mi cante, mi trabajo, mis letras, le da sentido a mi obra"

El 2020 ha sido un año muy especial para la artista. Un cante pasional, libre, comprometido con el mundo en el que vive, pero también con la tradición, es lo que ha que hecho que todo aficionado haya fijado su vista en María José en un año para no recordar, pero que para esta cantaora ha estado cargado de éxitos, encabezados por la gran acogida que ha tenido su primer disco, Sanación. Durante su intervención, ha tenido unas palabras especialmente emotivas para sus padres, con quien ha querido compartir este reconocimiento. "Sin ellos nada de esto habría sido posible, son la base de mi inspiración y de mi persona, tanto en el arte como en la vida cotidiana", ha destacado.

"Os quiero mucho cordobeses y cordobesas y espero que nos veamos pronto», ha subrayado la cantaora , que en estos dos últimos años ha embelesado al público con su arte, ante el que ha sucumbido la crítica, formando parte de los carteles de los festivales más importantes de España y cosechando, pese a su corta carrera, premios como el Odeón o haber participado en el spot publicitario de Cruzcampo en el que se resucita a Lola Flores.