Cuando acaba de finalizar la Feria Internacional de Turismo (Fitur), evento en el que los empresarios y las administraciones tenían depositadas no pocas esperanzas para relanzar el sector, el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado la coyuntura hotelera correspondiente al mes de abril de este año y ha dejado una cruda realidad sobre la mesa. La provincia de Córdoba recibió en abril a 20.161 viajeros, es decir, un 84% menos que hace dos años. Y es que la comparativa hay que hacerla con el 2019 porque del año pasado, dado el confinamiento domiciliario total, no hay datos.

En abril de este año la situación era muy distinta a la que se vive ahora. Además de que la comunidad autónoma andaluza estaba cerrada, por lo que no podía entrar siquiera turismo nacional, durante la mayor parte del mes también estuvieron cerradas las provincias (no abrieron hasta el 29 de abril).

Aún así, el cuarto mes del año, que es cuando empieza la temporada alta en Córdoba, cosechó mejores cifras que marzo (que aún arrastraba los coletazos de la tercera ola). Según los datos del INE, en abril hubo casi un 7% más de viajeros que visitaron Córdoba y se alojaron en hoteles que en el mes anterior.

Las percnotaciones, por lo tanto, registraron la misma tendencia. En abril de este año se registraron 35.073 noches de hotel en la provincia, por las 31.121 de marzo y frente a las 204.704 del mismo mes en el 2019 (las pernoctaciones cayeron cerca de un 83% en dos años).

Además, el cierre de las fronteras nacionales e internacionales también provocó que el turista extranjero siga siendo todavía apenas anecdótico. La diferencia es abismal, tanto que hace dos años ese turista extranjero suponía durante la primavera casi la mitad de los turistas que visitaban Córdoba y este año no llega ni al 10%. Ni 2.000 turistas de los más de 20.000 que visitaron Córdoba durante abril eran de fuera de España.

Los datos de la capital

En la capital las cifras son similares. Córdoba capital recibió durante abril de este año a 15.199 visitantes, cuando en abril del 2019 se llegó a los 98.379 (una caída del 85%), aunque supuso un aumento con respecto a marzo, cuando llegaron 13.967 viajeros alojados en hoteles. Además, ni siquiera la poca libertad de movimiento consiguió que la ciudad cosechara una mejor estancia media (uno de sus talones de Aquiles) y se quedó en 1,56 días, cuando hace dos años eran 1,65.

La crisis de la que viene advirtiendo el sector desde ya más de un año se traduce también en la disponibilidad hotelera de la ciudad. Córdoba capital tenia en abril de este año 36 hoteles menos que dos años antes quedándose en 52 establecimientos. Eso redujo, obviamente, las plazas hoteleras, que si en abril del 2019 eran 7.149 en el mismo mes del ejercicio actual eran 4.421.