Un total de 9.414 empresas de la provincia de Córdoba han recibido, según los últimos datos actualizados a 31 de marzo, un préstamo del Instituto de Crédito Oficial (ICO). Son 353 empresas más que las beneficiarias a finales del 2020, el año uno del coronavirus, una pandemia que ha hecho y sigue haciendo estragos sobre el tejido productivo, que debe acudir a alternativas de este tipo, no ya para poner un proyecto en marcha, sino simplemente para poder salir a flote.

Según las cifras de este banco público, las 9.414 empresas (incluidos autónomos) habían solicitado al ICO créditos por valor de casi 1.152 millones de euros, una cantidad que finalmente llegó a una financiación por parte de esta entidad de crédito de casi 1.487 millones.

De todos los créditos ICO concedidos en Andalucía, las empresas de la provincia de Córdoba acaparan el 9,4% del total, y el 10,3% del dinero financiado. Por orden, Málaga y Sevilla son las provincias con más beneficiarios, 25.144 empresas y 20.765, respectivamente. Les siguen Cádiz, con 13.160 sociedades y autónomos; Granada, con 11.345; luego iría Córdoba, y, por último, Almería con 7.460; Jaén con 7.306, y Huelva con 5.862.

Haciendo una media entre el dinero financiado y las empresas beneficiarias, en Córdoba estos créditos supusieron unos 158.000 euros, una cifra algo superior a la media andaluza, de unos 144.000 euros. Por provincias, esa media fue de 155.600 euros en Almería, 120.00 en Cádiz, 125.000 en Granada, 151.600 en Huelva, 116.000 en Jaén, 136.200 en Málaga y 168.00 en Sevilla.

Aunque los datos más pormenorizados no aparecen provincializados en las estadísticas, sí se puede hacer una extrapolación a Córdoba. Y es que, según el ICO, en España, el 74% de las empresas con operaciones formalizadas están directamente gestionadas por autónomos y micropymes. Esta tipología de empresas, de menos de diez empleados, ha solicitado el 70% del total de las operaciones.

Los más afectados

También a nivel nacional, los sectores a los que pertenecían gran parte de las empresas beneficiarias eran, en primer lugar, el turismo, el ocio y la cultura, sin duda, de los más castigados por la crisis económica derivada de la pandemia sanitaria. En este ránking aparecen, por orden, la construcción y las infraestructuras; servicios empresariales, profesionales y administrativos; bienes de consumo y retail; distribución comercial de alimentos y bebidas, y bienes de equipo e industriales. Más abajo, como empresas solicitantes de créditos ICO también están las relacionadas con la agricultura, la ganadería y la pesca, las de transporte y logística o las de automoción y material de transporte.

En Córdoba capital, muchas de las empresas que han tenido que acudir a los ICO para poder seguir adelante con sus negocios o pegarles un empujón en algunas de sus facetas (la tecnológica, por ejemplo), pertenecen en gran parte al sector servicios, como la hostelería, el comercio o los hoteles. La mayoría han solicitado el crédito dentro de la línea de avales que ha puesto en marcha el ICO para paliar los efectos económicos del coronavirus.

"Ya veníamos de una crisis"

Rafael Ballesteros es comercial y en Córdoba tiene dos tiendas (Jaque), una en la avenida de Almogávares y otra en La Viñuela. Él es uno de los beneficiarios de estos créditos, aunque lamenta que ha recibido una tercera parte de lo que pidió en su momento. Utilizará el dinero para la digitalización de su empresa, ya que quiere empezar a comercializar sus productos por internet. Recuerda que el sector ha sufrido muchísimo porque «ya veníamos de una crisis anterior y aunque no se ha planteado cerrar ninguno de sus locales, sí ha tenido que aplicar expedientes de regulación temporal de empleo, los ya famosos ERTE.

Sobre el proceso de petición del ICO, sí reconoce que ha sido complicado y que requiere de numerosa documentación. Ahora tendrá cinco años para devolverlo, con unos intereses del 3,5% y un plazo, calcula, de unos cinco años. Aun así, estas condiciones cambian según la cantidad y el tipo de empresa que solicita estos préstamos.

Rafael Ballesteros, propietario de la tienda Jaque. MANUEL MURILLO

"La primera vez que lo pido"

Ramón Villegas tiene dos negocios con su mujer y los dos pertenecen a sectores muy castigados por esta crisis: una tienda de ropa y apartamentos turísticos (Algo diferente). Es la primera vez que este empresario solicita estos préstamos porque «antes no los había necesitado». Le han concedido dos, uno para la tienda y otro para el negocio turístico. Aunque entiende que es necesario pedir estos préstamos, sí considera que tienen un lado oscuro, especialmente para los autónomos, a los que se aplica el 3,5% de intereses. «Si para un préstamo ICO te avala el Gobierno el riesgo es cero, por lo que los intereses deberían de ser cero», considera Villegas, que entiende que salen ganando los bancos.

En su caso, no hay proyecto concreto para destinar el dinero del préstamo, más que para «paliar las pérdidas». Dado que durante estos meses su facturación ha sido prácticamente ninguna, para seguir adelante necesita esta ayuda. «Seguimos funcionando a pérdidas», reconoce, y añade que el ICO «nos ha salvado un poco».

Recuerda que ya el año pasado la irrupción del coronavirus les pilló con los almacenes llenos de material para empezar la temporada alta, «se nos fue la temporada buena». Ahora mantienen la tienda cerrada entre semana y la abren los fines de semana porque es cuando hay más movimiento, dado que están situados en el casco histórico, una zona escasa (o muy escasa) de actividad. En cuanto a los apartamentos, siguen abiertos, pero las reservas tampoco llegan en tropel porque «no voy a ponerlo a 35 euros la noche», entendiendo que con ese dinero ni cubre gastos y ni ampara la calidad que, entiende, tiene su negocio.

Ramón Villegas, en sus apartamentos de la calle Manríquez. MANUEL MURILLO

Para mantenerse "a flote"

Sergio Bueno es el propietario del hotel Los Patios y, como quienes le preceden en estas páginas, también ha solicitado un crédito ICO por primera vez. El dinero servirá, afirma, para «mantenernos a flote». Habla en plural porque sus hermanas también lo han solicitado y, en este caso, gestionan tiendas de souvenirs. El covid ha paralizado las reservas, pero no los gastos. Bueno relata que él tiene trabajadores, que hay que seguir pagando el alquiler y las facturas. Llevan cerrados desde noviembre a la espera de que regrese algo de actividad.

Sergio Bueno, propietario del hotel Los Patios. FRANCISCO GONZÁLEZ

Para "tener un colchón"

Otro de los sectores que más se ha visto afectado por la crisis del coronavirus es el de la hostelería. Miguel Ángel Morales tiene un restaurante, Los Chopos, en María la Judía, y también pidió este préstamo por primera vez para poder «tener un colchón».

En su caso sí le concedieron lo que pidió, entiende que los intereses «no son altos» y aun así apunta que los bancos «siempre van a hacer negocio». Ahora tiene un máximo de cinco años para devolver el crédito que le servirá para tener ese colchón de tranquilidad en una época en la que las restricciones a la hostelería están causando estragos en sector.

Miguel Ángel Morales, propietario de Los Chopos. MANUEL MURILLO

"Alivio para las empresas"

Desde la Confederación de Empresarios de Córdoba (CECO) explican que tanto estos créditos como otras medidas (incluidos los ERTE) han supuesto un «cierto alivio para las empresas» que, consultadas por la organización, afirman en su mayoría que la crisis les ha afectado y hasta en la mitad de los casos dudan de su supervivencia.

Fuentes de la Confederación de Empresarios de Córdoba apuntan que los ICO constituyen un mecanismo que ha funcionado «razonablemente bien», pero entienden que el problema reside en que están pensados para una crisis temporal. El 47% de las empresas que forman parte de CECO han pedido un ICO o están pensando en hacerlo, el 8,3% de las que lo han pedido no lo han conseguido, mientras que un 14% ha recibido menos cantidad de la que habían solicitado en un principio.