La inestabilidad y la incertidumbre provocadas por la pandemia del coronavirus han supuesto que los ahorros de las familias y las empresas cordobesas (OSR) lleguen a su máximo histórico. Según los últimos datos actualizados por el Banco de España, correspondientes a finales del año pasado, el dinero depositado en los bancos y cajas de ahorro por los cordobeses era de 14.083 millones de euros, una cifra nunca vista. A cierre del 2020, los depósitos de los cordobeses eran un 8,23% superiores a los contabilizados en diciembre del 2019. La clave está en esa incertidumbre que provocan las épocas de crisis, y más aún una sanitaria como es la pandemia del covid-19, sobrevenida y dependiente de muchos factores, como la vacunación. Estos ahorros llevan una senda de subida casi constante desde el año 2016, tras acumular años de bajadas después de la crisis económica que estalló en el 2008.

Aun así, dentro del 2020 los altibajos son evidentes. En marzo esos depósitos eran de 13.077 millones de euros; en junio ascendieron hasta los 13.897, y en septiembre cayeron hasta los 13.744 millones. Obviamente, la consecuencia más a corto plazo que se observa de esta crisis sobrevenida es la caída de los depósitos porque bajaron los ingresos. Pese a ello, los cordobeses acabaron el año con los ahorros a niveles altísimos dado que empezó a primar la cautela.

En cuanto a los créditos, también aumentaron a lo largo del año pasado, pero no tanto como lo hicieron esos depósitos. El capital prestado por bancos y cajas de ahorro a los cordobeses era de 12.405 millones de euros a finales del año pasado, por los 12.010 millones de diciembre del 2019. En este caso, la subida es de un 2,8%. Y es que mientras los depósitos sí han demostrado una clara tendencia alcista, los créditos todavía no terminan de remontar, teniendo en cuenta que no ha llegado, tras la gran crisis, una flexibilización real en la concesión de esos créditos.

Atrás quedan esos años en los que los cordobeses debían casi el doble de dinero de lo que tenían. En diciembre del 2008, por ejemplo, había en depósitos 12.640 millones de euros, mientras que los créditos acumulaban más de 23.100 millones.

Evolución de créditos y depósitos en empresas y familias.

Evolución de créditos y depósitos en empresas y familias. CÓRDOBA

¿Por qué crecen los ahorros?

Y al contrario de lo que cabría pensar, la crisis del coronavirus ha provocado un aumento en los ahorros. La explicación más básica a este hecho es que no se gasta dinero, no se consume, debido a esa citada incertidumbre. No quiere decir, ni mucho menos, que se gane más. Así lo explica la profesora de Fundamentos del Análisis Económico de la Universidad Loyola Andalucía, Carmen López Martín, que detalla que este hecho que ocurre en Córdoba se observa a nivel general en toda España.

A lo largo del 2020, detalla López Martín, las bolsas y los mercados sufrieron «muchos vaivenes» y padecían una fuerte «volatilidad». Los fondos de inversiones y de pensiones también bajaron de valor. ¿Qué hicieron las familias? Dejaron su dinero a buen recaudo en depósitos, que tienen una rentabilidad cero, pero que no conllevan asumir ningún riesgo.

En cuanto a las empresas (también englobadas en ese total de ahorros y créditos que aporta el Banco de España), la profesora de economía de la Loyola apunta que tienen muchos problemas de liquidez, «piden créditos para hacer frente a los pagos, pero no se plantean hacer inversiones». Esos créditos, añade, se le ingresan directamente en la cuenta, «entonces los saldos salen más altos».

La situación 'precovid'

López Martín recuerda que antes de que estallara la crisis del coronavirus los tipos de interés estaban bajos, subía la rentabilidad y había más diversificación del ahorro. «Se había perdido el miedo», añade, aunque sí apunta a que todavía quedaban coletazos de la crisis económica anterior.

Aun así, sí considera que «los ahorradores españoles son poco arriesgados» y quien invierte lo hace buscando asesoramiento, que normalmente llega por parte de entidades financieras que suelen recomendar fondos de inversiones o de pensiones si el ahorro es a largo plazo, mientras que la bolsa requiere un conocimiento más específico. Eran estos fondos los productos en los que más se solía invertir por parte de los cordobeses, sin embargo, con la crisis, el dinero se queda quieto en los depósitos, que no dan rentabilidad, pero tampoco provocan pérdidas.

¿Cómo afecta esto al consumo?

Esta situación tiene una consecuencia directa sobre el consumo. Que haya más dinero ahorrado no significa que se consuma más, sino todo lo contrario, hay más dinero ahorrado porque se consume menos. Obviamente, la crisis económica derivada del covid ha supuesto que muchas familias vean mermadas sus rentas, de ahí que el consumo haya caído.

López Martín incide en que crisis de este calado afectan mucho a las rentas, tanto que se aplican medidas para poder paliar las pérdidas. Aun así, manifiesta la profesora de la Universidad Loyola Andalucía, el dinero que se recupera, que puede venir de ayudas directas como las puestas en marcha por las administraciones o a través de los expedientes reguladores de empleo (los famosos ERTE), entre otros, no provocan un aumento del consumo, ni suponen tampoco que se esté ganando más.

Esto tiene otra consecuencia lógica. Según López Martín, si la renta cae «hay que ajustarse el cinturón» y, «aunque se gane menos», se intenta ahorrar, se procura tener dinero en la cuenta.

Por último, la experta en economía deja también una cosa clara, «no son lo mismo los ahorros que el dinero que se tiene en la cuenta», conceptos que muchos tienden a confundir. López Martín detalla que los ahorros son «la diferencia entre lo que recibes y lo que gastas», mientras que el dinero que se tiene en la cuenta «puede venir de tus ahorros, pero también de inversiones previas, entre otros».