Decenas de niños -y padres- se han acercado a la historia este domingo, a las 11.30, hasta el punto de tenerla en sus manos e imaginarla presente. Gracias al taller de cerámica impartido por Maribel Gutiérrez y Arantxa García, de la empresa Sexto Mario, los más pequeños han conocido las placas decoradas visigodas, correspondientes a la época Tardorromano, y han jugado con ellas para crear sus propias composiciones. La actividad, en el marco de Córdoba en púrpura, ha transcurrido, durante hora y media, en el Centro de Recepción de Visitantes de Córdoba.

Las placas visigodas son piezas que simbolizan diferentes aspectos de la vida de aquella época, como puede ser el alma o la Iglesia, a través de representaciones. Como explica la arqueóloga Maribel Gutiérrez, estos barros poseen una gran riqueza decorativa, aunque se desconoce -por los datos disponibles- su función exacta. Formaban parte de construcciones tanto religiosas como civiles y, con el debate abierto, se piensa que han podido conformar bóvedas, paredes, suelos o, incluso, lápidas.

De esta forma, tras contemplar ejemplos y asistir a la explicación de ciertas características de las piezas, los niños se han convertido en artistas visigodos. Acompañados de sus padres -hay alguno que también se ha atrevido-, han realizado obras "bastante interesantes". Para ello, disponían de sellos con símbolos como animales -palomas, pavos reales, delfines-. Eso sí, bajo ciertas normas. Por ejemplo, no podían mezclar animales.

Así, durante hora y cuarto aproximadamente, los pequeños han sido los protagonistas en una clase de historia particular. En esta ocasión, ha tratado del periodo anterior al Islam. Ayer tuvo lugar el posterior. Y, para quien tenga interés en descubrir estas piezas, Gutiérrez ha recordado que se pueden visitar en el Museo Arqueológico de Córdoba, así como en la colección de la Mezquita-Catedral.