Cuando en abril del 2019 las imágenes del incendio de la catedral de Notre Dame en París dieron la vuelta al mundo, en Córdoba volvimos la vista hacia la Mezquita-Catedral. Muchos se preguntaron si el monumento estaba preparado para resistir un siniestro similar. Desde el Cabildo se explicó entonces que el emblemático edificio no solo está preparado, sino que es «pionero» en materia de protección antiincendios. Entre otras cosas, la Mezquita-Catedral cuenta con una «unidad central de aspiración» para detectar humo a distintos niveles. Y como dato histórico, la de Córdoba fue además la primera catedral que incorporó el pararrayos a principios del siglo XX.

Medidas de seguridad pioneras

Aún así, los bomberos de Córdoba están en constante formación para atender cualquier incidencia en el monumento y las visitas e inspecciones se suceden varias veces al año. Como esta semana, en que una sección del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS) ha recorrido las cubiertas y tejados del monumento, donde se sitúa parte del sistema de protección contra incendios y las bocas de incendio equipadas (B.I.E.s.), siempre a punto por si es necesario su uso. Igualmente, visitaron otras zonas sensibles como el archivo, donde se familiarizaron con los distintos accesos y estructuras de la construcción.

Precisamente en el archivo fue donde tuvo lugar uno de los sucesos más recientes relacionados con el fuego en la Mezquita-Catedral, cuando el 6 de julio del 2007 se declaró un incendio que calcinó 25 cajas de legajos (sobre todo libros y documentos de contabilidad del siglo XIX) de las 5.000 existen. Gracias a la rápida actuación de los bomberos y del personal de seguridad los daños fueron escasos.

En el 2012, tuvo lugar el primer simulacro contra incendios en la Mezquita-Catedral. Un ensayo de emergencia ante un supuesto fuego que obligó a desalojar a 400 visitantes.

Un trabajo de riesgo

En su inspección de esta semana -el jueves-, los bomberos fueron recibidos y acompañados por los canónigos de la Comisión de Seguridad Agustín Moreno y Tomás Pajuelo.

La visita dejó imágenes impresionantesimágenesimpresionantes y que reflejan el arriesgado trabajo de los bomberos para velar por la seguridad del monumento más emblemático de la ciudad.

Las alturas no frenan el trabajo de los bomberos. Foto: CÓRDOBA