La portavoz del grupo municipal del PSOE y anterior alcaldesa del Ayuntamiento de Córdoba, Isabel Ambrosio, piensa que el caso de las mordidas de la Fundación Guadalquivir "ha sido un proceso largo que en muchas ocasiones ha desgastado las propias siglas del partido, cuando ahí se había planteado desde un primer momento que no había una vinculación más allá de la pertenencia, con su militancia, de estas dos personas".

En relación al desenlace de este proceso, con el acuerdo alcanzado por el fiscal y las cuatro acusaciones personadas con las defensas de los tres acusados (Ángeles Muñoz, su hijo Cristian Menacho --ex secretario general de Juventudes Socialistas de Andalucía (JSA) en Córdoba capital--, y José Antonio González), que aceptan tres años de prisión cada uno al declararse culpables de la comisión de los delitos contra el derecho de los trabajadores y fraude de subvenciones de las administraciones públicas, Ambrosio ha manifestado que "ha tardado demasiado" y ha recordado que "el PSOE ya puso sus cortafuegos desde el primer momento, anulando la militancia y denunciando la situación". A su juicio, "cuando uno la hace, tiene que pagarla".

La portavoz del PSOE en el Ayuntamiento ha señalado que "los acontecimientos, desde el primer momento en que tuvimos conocimiento de los hechos, por parte tanto de la candidatura del PSOE a las municipales del 2015 como por la propia organización, fueron denunciar que no son la manera de comportarse de los socialistas", "abrir expediente y, por supuesto, suspenderlos de militancia".

Este jueves se ha conocido que la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Córdoba no celebrará finalmente la vista oral del juicio por el caso de las mordidas de la Fundación Guadalquivir, que estaba previsto para marzo tras el acuerdo alcanzado.