Las piscinas municipales estarán abiertas hasta el 15 de septiembre si lo permite el clima y, sobre todo, si lo permite la difícil situación que atraviesa la ciudad con respecto al covid-19. Otras como Santuario, Open Arena y el Club Mirabueno se intentarán mantener hasta finales del mismo mes. Estas piscinas han sido y son lugares de ocio y disfrute de las familias cordobesas en los meses de verano, complicados por las altas temperaturas en la localidad. Este año, la temporada ha sido diferente pero su apertura, sin duda, ha supuesto un desahogo para los cordobeses tras los duros meses de confinamiento que, además, obligaron a retrasar numerosas aperturas.

A pesar de la incertidumbre y el miedo inicial, el verano ha transcurrido sin ningún incidente reseñable según confirma Manuel Torrejimeno, presidente del Imdeco. Asimismo, hace un balance muy positivo de los meses de verano donde, dice, se ha mantenido un «comportamiento impecable» por parte de los abonados. «La gente ha estado muy concienciada y han acatado perfectamente las normas, se han usado las mascarillas, se ha mantenido la distancia de seguridad y se han usados los geles de manos». También añade que han notado «muchísima más responsabilidad entre los abonados. No ha habido que llamar la atención a nadie. Es cierto que hemos sentido cierto miedo. Es inevitable».Las piscinas municipales (Marbella y Fuensanta) han visto reducido su aforo al 75 por ciento y en junio se hizo una estimación en función de ese aforo de los abonos que se podrían poner a disposición de la ciudadanía cordobesa. En Marbella se ofertaron 90 abonos y en Fuensanta 220, teniendo cada abono la posibilidad de incorporar distintos abonados, según explica Alfonso López, gerente de la institución.

En cuanto a la seguridad de las piscina, López cuenta que se ha reforzado la limpieza y se han suprimido algunos servicios como las clases de natación o la apertura nocturna de la Fuensanta ante «el deber de cautela y protección ante el covid-19», considerando que «no existe el mismo nivel de necesidad en horario diurno que en horario nocturno, se ha estimado conveniente suspender la apertura nocturna, por entender la misma como un riesgo innecesario. Ahora mismo están cerrando a las 21.00 horas».

Con respecto a las modificaciones que se han llevado a cabo, López expresa que se ha hecho un importante esfuerzo para mejorar la calidad del servicio en las piscinas. «Fuimos valientes porque considerábamos que era necesario que las piscinas estuvieran abiertas para los cordobeses. No podía ser de otra forma. Siempre tomando todas las medidas necesarias de seguridad para que quien pudiera ir estuviese tranquilo. Las piscinas están al aire libre y son espacios muy seguros». Una de las mejoras más relevantes ha sido el perfeccionamiento del césped y la instalación de césped artificial en zonas antes despobladas o en mal estado para, también, ampliar las zonas comunes y poder garantizar la distancia de seguridad. Además, el Imdeco ha realizado un contrato del césped anual que presentará una prórroga del actual el año que viene. Con lo cual, dice López, en la temporada que viene no deberían producirse retrasos ya que «estará todo el año cuidándose. Si todo va bien, el año que viene abrirán de nuevo el 1 de junio de 2021».

Por último, Torrejimeno ha querido señalar que «vivimos en una incertidumbre permanente. No sabemos qué va a pasar. Tenemos intentar mantener la calma y actuar con ‘normalidad’. Si nos llegan a hablar de lo que íbamos a estar viviendo este verano hace un año, no nos lo creeríamos. Las piscinas municipales han sido un ejemplo de responsabilidad».