Las escuelas infantiles serán las primeras en abrir sus puertas. A partir del 1 de septiembre volverán a recibir a sus primeros alumnos, los más pequeños del sistema educativo.

Aunque la escolarización no es obligatoria hasta los seis años, son muchas las familias que optan por matricular a sus hijos en estos centros como única vía para conciliar la vida familiar y laboral.

Inmaculada Blanco dirige la escuela infantil El Cuco, en Córdoba capital. Señala que ya tiene todo previsto para dar la bienvenida a sus alumnos, bebés de entre 0 y 2 años de edad.

Explica que no ha sido excesivamente complicado adaptarse al protocolo establecido para garantizar la seguridad de alumnos y profesores en estos centros, dado que al tener un alumnado de tan corta edad están acostumbrados a desinfectar permanentemente y a diario.

No obstante ha tenido que cambiar algunas rutinas y modificar espacios del centro infantil para que no se junten los grupos de niños, por ejemplo, en el comedor. Este año, en vez de reunir a todos en un mismo lugar dejará el comedor para los más grandes, mientras que los medianos lo harán en su aula, después de desinfectar y reubicar cada pupitre.

De momento, y para empezar, abrirá la escuela infantil los días 28 y 31 de agosto para que los padres lleven las mudas, pañales y toallitas de uso exclusivo que necesitan los más pequeños convenientemente guardado en bolsas de plástico, para poder desinfectarlas.

Inmaculada Blanco recuerda que las escuelas infantiles, por su singularidad, deben cumplir unas instrucciones específicas que señalan cómo actuar en estos centros.

Así, por ejemplo, el personal que trabaja en el centro no debe llevarse objetos personales que entren y salgan del trabajo, como por ejemplo, botellas, tazas... mientras que los pequeños deberán ir directamente a su aula por la mañana y de ella a la salida cuando finalice su jornada.

No está permitida la entrada de carritos o sillas de transporte en el centro, «de modo que aquellas familias que los utilicen para el desplazamiento de sus hijos e hijas deberán llevárselos» una vez dejen al alumno en el centro.

Tampoco a los pequeños les está permitido llevar juguetes de casa al centro y en cuanto a las cunas, colchonetas y hamacas «deben estar claramente etiquetadas para cada niño».

Además la «ropa de cama debe ser de uso exclusivo» para cada uno de los alumnos y se tendrá que almacenar «en cajas o bolsas individuales, etiquetadas con el nombre» del niño.

Para todos es nuevo, sobre todo para los más pequeños. Pero ellos y ellas aprenden rápido.