Tras el confinamiento obligatorio, el verano ha instalado a miles de cordobeses en un confinamiento forzado por la coyuntura económica y sanitaria. El miedo al contagio o a encontrarse fuera de casa con posibles rebrotes está frenando las escapadas estivales, muy propias del mes de julio, en un año en el que el verano ha entrado con varias semanas de temperaturas muy elevadas.

Encerrados en casa durante las horas de máxima calor, no queda otro remedio que resistir usando el aire acondicionado, lo que está generando un mayor consumo del habitual en esta época del año y muchas incidencias técnicas en los aparatos.

Según la información facilitada por Endesa, el pico máximo de consumo en el mes de junio se registró el martes 30, con 599,38 megavatios a las 14.29, lo que supone 93 megavatios más que la misma fecha del año anterior.

En el mes de julio, hasta el jueves 9, los datos reflejan oscilaciones que van parejas a los cambios en las temperaturas, manteniéndose siempre por encima de los 509 megavatios diarios, mientras en las mismas fechas del año pasado el consumo bajó en varias jornadas por debajo de los 450 megavatios.

Los días de mayor consumo fueron el lunes 6 de julio (616,6 megavatios), el martes 7 (664,09 megavatios) y el miércoles 8 de julio (737,02 megavatios), una cifra muy superior a la máxima alcanzada en las mismas fechas el año pasado, que se situó en 583,52 megavatios. La media refleja un incremento del 12,1% del consumo global en Córdoba en los primeros nueve días del mes, pasando de 522,4 a 585,8 megavatios, marcando así la tendencia si las circunstancias climáticas y sanitarias se mantienen. Según los datos facilitados por Endesa, los picos máximos se concentran entre las 14.30 y las 16 horas, aunque hay días como el jueves 9 en los que el consumo más alto se concentró en torno a las ocho de la tarde.

Pese a todo, la máxima registrada hasta ahora en el mes de julio está aún «a mucha distancia del récord histórico de la provincia», destaca Endesa, que se produjo el 8 de julio del 2015 con 1.017,53 megavatios.

Los técnicos que se encargan de la colocación de aires acondicionados en la ciudad confirman la enorme demanda que se está registrando en estos meses, debido tanto a las sucesivas olas de calor y avisos de altas temperaturas como a la mayor permanencia en el hogar que se está produciendo en muchos hogares a causa de la crisis sanitaria y sus devastadores efectos económicos.

Fernando Rosal, propietario de la empresa especializada en estas instalaciones Del Rosal Vallejo SL, asegura que en la mayoría de las compañías hay lista de espera en estos días y que se están atendiendo por citas a una semana vista. También constanta el aumento de las incidencias por la sobrecarga de la red. «Esto ocurre todos los años por estas fechas, pero este verano es aún peor porque hay más gente en casa», explica Rosal, que señala que el 80% de las averías «se solucionan al día siguiente solas» porque se deben a «caídas de potencia eléctrica». Según su experiencia, en determinadas zonas de la ciudad, como el casco antiguo, «la potencia que llega es muy baja porque las instalaciones son muy viejas, lo que hace que no entre corriente a 220 sino a 195 y muchas máquinas no tiran así». El resultado es un aumento de las llamadas de en torno a un 20 o 30%, indica.

Esas caídas puntuales de potencia «en ocasiones generan averías en los aparatos», por lo que la recomendación es «no insistir y apagar los aires». Si se reduce la temperatura por debajo de los 24º cuando la potencia es más baja «solo conseguiremos calentar la máquina» y empeorar el problema porque «la máquina nunca va a alcanzar los 20 o 18 grados». Al no actuar el termostato, se puede quemar.

Consumo recomienda en estas fechas adquirir aires acondicionados con la clasificación energética A, «que son más eficientes y reducen el consumo energético y la factura eléctrica». También advierte de la importancia de estudiar las necesidades de cada hogar y tener en cuenta «el tamaño de la estancia a enfriar, la orientación de la vivienda o el número de personas que habitan». Es importante situar los aires y ventiladores «lejos de la luz directa del sol o fuentes de calor» y realizar las revisiones periódicas y tareas de mantenimiento como la limpieza del filtro. En cuanto al termostato, «no situarlo nunca por encima de los 26º». Consumo sugiere acudir a la instalación de toldos que impidan la entrada del sol en horas punta con el fin de mejorar la eficiencia de los aparatos refrigeradores.