En la tercera sesión del juicio por la muerte de un hombre a manos de su compañera de vivienda en la plaza de la Fuenseca correspondió el turno a las pruebas periciales, que pretendían demostrar el tipo de agresión sufrida por el fallecido y aclarar el estado mental de la presunta autora de los hechos.

En lo que se refiere a la heridas sufridas por el fallecido, los forenses determinaron que se pudieron contabilizar seis heridas por arma blanca en diversas zonas del cuerpo.

En lo que se refiere al estado mental de la acusada de los hechos, la psicóloga que elaboró uno de los informes periciales concluyó que la mujer, lejos de amedrentarse ante una situación violenta, la afrontaría «con valentía», informa Efe.

El abogado de la Defensa, Gabriel Campos, puso de manifiesto su disconformidad ante la carencia entre las pruebas periciales de un informe elaborado por un psiquiatra y solo se hayan aportado los elaborados por los médicos forenses.

En este sentido, el forense indicó no tener elementos de juicio suficientes para señalar si la acusada es o no una persona normal, aunque sí puso de manifiesto que en sus exploraciones no se apreciaba que la encartada estuviera afectada emocionalmente pese a la situación tan traumática que estaba atravesando.

El juicio con jurado, que está celebrando la sección tercera de la Audiencia Provincial, celebrará hoy su última sesión con la lectura de las conclusiones de las partes. En las primeras calificaciones, el fiscal solicitaba para la acusada la pena de 21 años de prisión por un delito de asesinato, mientras que la acusación particular reclamaba que la pena se elevara hasta 25 años, por incluir el agravante de parentesco, extremo este que ha intentado desmontar la defensa, argumentando que la relación que mantenían víctima y acusado era de «conveniencia».

La muerte se produjo como consecuencia de las puñaladas que propinó la acusada a su compañero de vivienda.