El aeropuerto tiene ya una pista totalmente en servicio, un sistema, el AFIS, que le permite realizar vuelos comerciales y un plan de márketing que incluye las líneas básicas para su futuro que deben abordar administraciones y agentes económicos y sociales para sacarle partido, ya que aún no hay compañías dispuestas a operar. En este sentido, está pendiente la celebración de una mesa de trabajo convocada por la Subdelegación del Gobierno para el viernes. A pesar de todo, tiene más necesidades, una de ellas es la navegación por satélite, con la que, si todo va bien, contará en la segunda mitad del año 2020.

Enaire piensa implantar poco a poco la navegación por satélite en toda España. Ya hay algunos aeropuertos que la tienen, como los de Santander, Valencia, Almería, Fuerteventura y Palma de Mallorca. Además, en Málaga hay otro sistema diferente implantado para aproximaciones y para el aterrizaje.

AENA solicitó en mayo pasado el diseño de «procedimientos de vuelo por instrumentos», que así es como se denomina, «tanto convencionales como satelitales» en el aeropuerto de Córdoba. Es lo que se conoce también como «navegación basada en prestaciones» (PBN). Fuentes de Enaire explican que «los sistemas satelitales y convencionales permiten realizar vuelos cuando las condiciones meteorológicas del aeropuerto se degradan por debajo de las de vuelo visual (VMC)». Esto permite mejorar las maniobras de acceso con independencia de la meteorología. Para ello, las aeronaves deben estar equipadas y su tripulación preparada con la formación necesaria. Enaire explica que la ventaja de estas maniobras es que «no dependen de radioayudas terrestres» (como en los sistemas ILS o VOR), por lo que son «una alternativa eficiente en coste frente a las aproximaciones convencionales», basadas en el uso de «sistemas instalados en tierra».

Plazos

La implantación no será de un día para otro. Primero, Cidefo, una comisión interministerial de Fomento y Defensa, y la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) deben aprobar el estudio de seguridad. Además, Medio Ambiente ha de dar el visto bueno a las evaluaciones ambientales que se hagan. Por ello, Enaire estima que «el rediseño se hará en el primer semestre del 2019» y «la implantación en el segundo del 2020», aunque estos plazos pueden experimentar cambios.

La jefa de división de espacio aéreo y servidumbres aeronáuticas de Enaire, Marta Hernández, explica que el sistema de navegación por satélite «es beneficioso para cualquier aeropuerto, no solo para Córdoba, ya que utilizamos señales que nos proporcionan los sistemas satelitales y no dependes de los sistemas locales», que dan una señal y están situados en un lugar fijo, es decir, son «instalaciones convencionales o terrestres». La diferencia, añade, «es que esa instalación está en un espacio concreto mientras que el satélite es a nivel mundial». Además, piensa que «en Córdoba es beneficioso porque a día de hoy no tiene procedimientos instrumentales y es un aeropuerto que se usa en condiciones visuales y, para entrar y salir, el piloto tiene que ver lo que pasa fuera». Aclara que «la diferencia cuando tienes procedimientos instrumentales es que las condiciones meteorológicas no te afectan en el mismo grado y puedes estar viendo poco y entrar y salir del aeropuerto porque te basas en señales que miras en el avión».

Por su parte, el diputado socialista Antonio Hurtado opina que «es un avance y mejora el sistema de vuelos», pero es necesario otro sistema de aterrizaje, el ILS, que es el que «más interesa a Córdoba porque las pequeñas aeronaves o las naves menos avanzadas no pueden usar el satélite», como les pasa a las escuelas de formación, lo que supone un hándicap para ellas. A su juicio, «si lo que se pretende es potenciar las escuelas de formación, hacen falta vuelos nocturnos, que requieren el sistema ILS», que es «más universal y lo pueden usar todos». Hurtado afirma que ambos son «compatibles y complementarios».