La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, presentó ayer en Sevilla ante los rectores de las universidades andaluzas, casi 300 científicos, empresarios y cargos autonómicos y provinciales el nuevo Plan Andaluz de Investigación, Desarrollo e Innovación (Paidi 2020), que prevé duplicar la inversión anual en innovación, hasta alcanzar el 2% del PIB y plantea incorporar a 7.000 investigadores más hasta el año 2020 con el fin de convertir el sistema de ciencia-tecnología-innovación en un motor de desarrollo socioeconómico. Para lograr estos objetivos, la Junta espera que el Paidi movilice unos 16.700 millones de euros hasta 2020, entre fondos públicos y privados. Junto a la captación de fondos de programas europeos y nacionales, y las aportaciones de las Universidades andaluzas, el Gobierno andaluz aportará al plan unos 2.200 millones de euros de fondos propios.

Entre las acciones concretas que contempla el Paidi, destaca la apuesta por el capital humano, con iniciativas como el desarrollo de un programa de retorno al Sistema Andaluz del Conocimiento de tecnólogos e investigadores que se hayan marchado fuera y plantea medidas de apoyo a científicos consolidados y a talentos emergentes, programas de estancias en el extranjero o fomento del carácter emprendedor. En el ámbito de la gestión, recoge novedades como la reducción de trabas administrativas que afecten a los investigadores o la revisión del Sistema Andaluz del Conocimiento con el fin de adaptarlo a las necesidades del contexto actual, "definiendo un mapa de infraestructuras que permita el uso común de los recursos, detectar necesidades e impulsarlo para alcanzar mejores cotas de calidad internacional". El Paidi prestará especial atención al desarrollo de las tecnologías que facilitan la reindustrialización (industria nano, de nuevos materiales y biotecnología) y promoverá la excelencia científica mediante el apoyo a la investigación competitiva, de calidad y con proyección internacional, con incentivos a proyectos de apoyo a los grupos de investigación, impulso a la internacionalización y competitividad en convocatorias nacionales y europeas y la creación de un sello de excelencia andaluz para proyectos con evaluación sobresaliente.

El rector de la Universidad de Córdoba, José Carlos Gómez Villamandos, dijo ayer que se trata de "un ansiado plan" que fortalece "el destacado perfil investigador de la UCO" y que confía en que "se concrete cuanto antes en convocatorias con una financiación y forma de pago adecuadas". También valoró positivamente que el plan impulse la relación con la empresa privada.

Por su parte, el director científico del Imibic, Justo P. Castaño, partidario de fijar retos que puedan parecer utópicos como alcanzar el 2% del PIB, porque "las utopías sirven precisamente para llegar más lejos", apuntó, y destacó como "lo más importante del plan" el objetivo de aportar más capital humano a la investigación. 7.000 investigadores en cinco años de los cuales aún no está claro cuántos vendrán a Córdoba. "De esta forma, evitaremos que se vayan los más preparados y recuperar a los mejor formados que se han ido en estos últimos años, que han sido durísimos para la investigación", aseveró. En la misma línea, apostó por "empezar a trabajar cuanto antes en las convocatorias y desplegar el plan en toda su amplitud", ya que --auguró-- "si se cumple lo prometido por el Ministerio de Economía y Competitividad, el Instituto Carlos III y la Junta, el próximo año estaremos hablando de un suspiro de alivio para la ciencia".