El presidente de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), Manuel Romero, el delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz y el alcalde de Córdoba, José Antonio Nieto, inauguraron ayer el nuevo depósito de agua bruta en la estación de tratamiento de agua potable (ETAP) de Villa Azul. Con capacidad para 30.000 metros cúbicos, la instalación ejecutada por la empresa cordobesa Jícar y que ha contado con una inversión de 2,5 millones (de los que el 80% han sido financiados por la CHG) completará el tratamiento de agua potable en la ciudad y aumentará la capacidad de agua disponible. Romero puso en valor las inversiones realizadas por la CHG en la provincia en la última legislatura, que ascienden a 8 millones de euros en la provincia y que han supuesto "la modernización del proceso de potabilización en Córdoba". Asimismo, hizo referencia a las obras de modernización ya iniciadas de la red de abastecimiento en la capital, en una primera fase, que va desde Villa Azul hasta la Cruz de Juárez. La segunda fase, según informó ayer, ya está adjudicada a falta de la firma del contrato prevista para abril. El alcalde y presidente de Emacsa, José Antonio Nieto, dijo que la ciudad es una "referencia" en la gestión del ciclo integral del agua e incidió en el carácter público 100% de la empresa municipal. Nieto recordó, además, haber "encauzado" las malas relaciones entre la CHG y el Ayuntamiento cuando llegó a Capitulares, a cuenta de una deuda de 7 millones que "se está pagando puntualmente". Antonio Sanz afirmó que el depósito es "la prueba del compromiso del Gobierno con Córdoba" y enfatizó el impulso dado desde el Ejecutivo "a unas políticas del agua más coherentes y cohesionadas", con una inversión de 355 millones entre 2014 y 2015.