Aunque no es una situación nueva, lo cierto es que un curso más los decanos de la Facultad de Derecho y Ciencias Económicas y Empresariales y la Facultad de Ciencias del Trabajo han tenido que conseguir casi la cuadratura del círculo para encajar horarios, alumnos, exámenes y profesores. Y es que tanto su ubicación, como el edificio en el que se albergan, les impide una ampliación que diera un poco de aire a alumnos y profesores.

En este sentido, la solución más inmediata sería una reducción de la oferta y el consecuente incremento de la nota de corte en el acceso a las titulaciones que en ellas se imparten. Una iniciativa que, según explica Manuel Izquierdo, decano de Derecho, adoptarán el próximo curso. "Vamos a reducir el número de plazas para el próximo curso en torno al 10 por ciento. Es una medida muy drástica, pero es que ya no podemos, a poco que en una asignatura haya más suspensos, ya no se cabe en las aulas". Y es que este centro, con 2.700 alumnos, es el que más estudiantes tiene de toda la Universidad cordobesa, una situación que se produjo tras la incorporación de las dos titulaciones económicas, y que deja unas notas de corte bastante elevadas. En este curso, explica Izquierdo, el Grado en Administración y Dirección de Empresas (ADE), se quedó con una nota de 8,27, mientras que Derecho estuvo en 6,5 y el doble grado en un 7.

ENTRE DOS AGUAS Falta de espacio también en la Facultad de Ciencias del Trabajo, que tiene en el campus de Rabanales su tabla de salvación. "En Rabanales están los cuatros cursos del Grado en Turismo por falta de espacio en el edificio de la Facultad, con la excepción de las asignaturas optativas, que se imparten en su mayoría en el edificio de la Facultad por la falta de espacio en Rabanales", explica Julia Muñoz, decana de Ciencias del Trabajo, quien añade que la extinción de los títulos antiguos ha permitido disponer de algún espacio adicional este año.

Para ella, "lo más adecuado es reducir algo la oferta de plazas, de manera que el número de alumnos del centro se mantenga estable", aunque no sea una medida tan inmediata como la de Derecho, ya que según la decana mientras puedan seguir contando con los espacios del Campus de Rabanales podrán seguir funcionando bien.

En lo que también coinciden ambos decanos es que sus respectivos centros no solo se enfrentan a un problema de espacio, sino de profesorado que pueda atender las necesidades de tantos alumnos. A este respecto, Muñoz señala que "el problema más grave no sería el espacio, sino el elevado número de alumnos que los profesores tienen que atender en grupos más grandes de lo recomendable en los estudios de grado, lo que supone que la ratio profesor alumno es muy elevada, y un agravio comparativo respecto a la carga docente de otras titulaciones".

De cualquier modo, en el ámbito de las infraestructuras, ambos son conscientes de que el espacio que tienen es el que hay y que resulta imposible, al menos a corto plazo, una ampliación que pudiera paliar esa falta de espacio. "Me preocupa la perspectiva de servicio público -destaca Manuel Izquierdo-, me gustaría que todo aquel que no pudiera ir a una privada pudiera venir aquí y no me gusta que la infraestructura nos limite, pero es espacio es el que hay".

"Hasta la fecha hemos podido responder adecuadamente combinando los espacios del centro con los de Rabanales, y así podrá ser en el futuro cercano, salvo que en Rabanales dispongan otra cosa", concluye la decana de Ciencias del Trabajo, Julia Muñoz.