El tercer día del Congreso Internacional de Osio de Córdoba, que se celebra hasta hoy en el Palacio Episcopal, concluyó ayer con la ponencia Los acontecimientos de Sirmio , a cargo de Andrés Sáez Gutiérrez, profesor en la Universidad San Dámaso de Madrid. A continuación, los asistentes visitaron las iglesias fernandinas y asistieron a un concierto en San Francisco.

La tercera jornada del congreso contó también con la presencia junto al obispo, Demetrio Fernández, de Carlos Alberto de Pinho Moreira, delegado del Pontificio Consejo para la Cultura, quien agradeció la invitación en nombre de esta institución, con motivo del patrocinio del congreso que se está celebrando en paralelo a diversos actos para conmemorar el 1.700 aniversario del Edicto de Milán.

Intervino en primer lugar Patricio de Navascués, del Instituto Patrístico Agustiniano de Roma, y habló sobre el significado de la presencia del obispo cordobés en el concilio de Sárdica, que definió desde el punto de vista teológico como "un intento fallido". José Ramón Villar Saldaña, catedrático de Teología Dogmática en la Facultad de Teología de Navarra, impartió la segunda conferencia, titulada La comunión eclesial y la Iglesia de Roma . En su intervención, el ponente desgranó los principales acontecimientos del Concilio de Sárdica, entre ellos, el Sínodo de Tiro. Cerró la mañana monseñor Patrick Descourtieux, consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe y profesor en el Instituto patrístico Augustinianum de Roma. El ponente se centró en la relación que el obispo de Córdoba tuvo no solo con Constantino, sino también con Constante y su hermano Constancio.