El ministerio fiscal ha acusado a tres menores, dos de 16 años y uno de 17, de golpear, escupir y humillar a indigentes a los que atacaron mientras dormían en cajeros automáticos. Los hechos, que fueron grabados por las cámaras de seguridad de las entidades bancarias, son considerados constitutivos de tres delitos contra la integridad moral y tres faltas de maltrato de obras. El fiscal ha solicitado para dos de los menores un año y seis meses de libertad vigilada y para el otro, un año y medio de internamiento en un centro de reforma en régimen semiabierto.

En su escrito, el fiscal relata que los tres menores actuaron en varias ocasiones "con la firme intención de someter a diferentes indigentes" a situaciones "degradantes de humillación e indignidad para la personas". Así, sobre las 2.02 horas del 1 de marzo de este año, se aproximaron al cajero automático de una entidad bancaria en la avenida de la Viñuela, abrieron súbitamente la puerta y le propinaron patadas y puñetazos a un ciudadano de 53 años que estaba durmiendo. A partir de ahí, le escupieron, le tiraron naranjas y le dieron puñetazos y patadas entre el "regocijo" y las "risotadas" de los agresores. Aunque el indigente salió a la calle para intentar ahuyentarlos, de nuevo tuvo que refugiarse al ser golpeado. El hombre acabó "aterrado" en un rincón del cajero y aún lo cogieron de una pierna para arrastrarlo a la calle antes de terminar "su despreciable diversión".

Unos días después, el 31 de marzo, sobre las 0.36 horas, acudieron al mismo cajero, donde dormía otro indigente de 47 años. Tras vaciarle encima el contenido de una papelera "jactándose de la humillación", también a este le escupieron, le lanzaron naranjas y le dieron un puñetazo y una patada, atemorizándolo e infundiéndole "un terror psicológico incuestionable". En fecha sin concretar, en un cajero en la plaza de San Andrés, también le propinaron una patada a otro indigente.