La delegada de Salud, María Isabel Baena, anunció ayer que el Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha abierto una investigación a través de su servicio de aseguramiento, paralela a la del hospital Reina Sofía, para averiguar lo ocurrido en relación con la muerte de José María Marín, el joven fallecido tras ingresar en mayo con varias fracturas. Baena, que mostró sus condolencias a la familia, explicó que este servicio es el que responde de la responsabilidad patrimonial de la administración.

Por otro lado, el abogado de la familia informó ayer de que se encuentra a la espera de recibir el historial clínico del paciente para interponer ante el juez una denuncia formal por presunta negligencia médica. El abogado explicó que han solicitado al centro toda la documentación médica del fallecido para establecer contra quién presentan la denuncia y conocer qué procedimiento siguieron los médicos responsables del estado del fallecido. Una información que confían recibir antes de una semana, con el fin de personarse en los juzgados y solicitar el resultado de la autopsia judicial practicada antes de que el joven recibiera sepultura.

Ayer, un centenar de familiares y amigos de José María Marín, vecino de Almodóvar del Río, se concentraron junto al monumento del donante, a la entrada del hospital Reina Sofía, para pedir "justicia" y reclamar que el centro o, en su caso, los médicos que atendieron al joven respondan por la presunta negligencia médica que desembocó en la muerte del joven el pasado 11 de julio a causa de una supuesta infección multiorgánica cuyo origen y tratamiento están por aclarar.