El presidente de la Federación Provincial del Comercio (Comercio Córdoba), Rafael Bados, cree que el descenso continuado del consumo y la pasividad institucional están poniendo en cuestión la supervivencia del comercio de cercanía, que en el caso de la provincia cordobesa supone un tercio de la actividad económica y el empleo. Bados señaló que la caída por 32 mes consecutivo del índice del comercio al por menor, certificada por el Instituto Nacional de Estadística con la bajada interanual del 10,6% registrada en febrero, supone el dato más objetivo sobre la crisis que vive el comercio de cercanía.

En su opinión, junto a la caída de las ventas, "la pasividad de las administraciones públicas ante la situación precaria del sector, cuando no la adopción de medidas que sólo hacen ahondar en la anulación de nuestra competitividad frente a otros formatos comerciales, están poniendo al borde del precipicio a la principal actividad generadora de movimiento económico y social de nuestros pueblos y ciudades".

Añadió que "la ausencia de respuesta institucional ante la debilidad a la que se ha inmerso al comercio más próximo a la realidad de la sociedad supone una amenaza cuyas consecuencias pueden ser irreversibles y que está en vía de deparar la desaparición de un modo de vida en miles de cordobeses que difícilmente tendrían opción de otra manera de estar en el mercado laboral y de estar en condiciones de generar riqueza", afirmó.

Para el presidente de Comercio Córdoba, "lejos de ser una actividad sin futuro, el comercio de cercanía tiene un importante papel que jugar en nuestra economía y en nuestras relaciones sociales, ya que forma parte de nuestra cultura, aunque para ello las Administraciones no pueden continuar dando la espalda a un sector que no ha recibido ni una ayuda específica en cinco años de crisis".