Mantener un patio cuesta mucho dinero. Eso es una evidencia y la raíz de un problema que este año de profunda crisis se hace más acuciante. Los propietarios están pidiendo más dinero al Ayuntamiento porque también ven que abrir sus casas --un acto de generosidad que hacen de manera voluntaria-- genera riqueza para otros negocios de la ciudad. "Nuestro objetivo es la autofinanciación para no tener que estar pidiéndole todo el tiempo al Ayuntamiento", comenta Meri, una de las siete propietarias del Alcázar Viejo que han puesto en marcha una ruta por siete patios de este barrio, que permanecerán abiertos hasta junio. La ruta se hace a cambio de un donativo de 5 euros y los fondos que recauden irán destinados a la conservación de sus patios. Antonio Leiva es hijo de Ana Austria, la propietaria de San Basilio 22, la casa donde se pueden adquirir los pases para la ruta. Cuenta que en lo que va de año ya se han gastado en el patio 1.500 euros y que es una cantidad muy elevada para la pensión de viudedad de su madre. Por eso la idea de la ruta le pareció muy buena. "Después de lo de la Unesco han venido muchos a proponernos modos de gestionar esto de los patios, pero nos dijimos ¿por qué no lo hacemos nosotros mismos?", dice Meri. Eso sí, durante la fase del concurso estos patios abrirán sus puertas de manera gratuita. Como siempre. Ayer, solo 8 minutos después de la inauguración ya habían vendido tres entradas. Los primeros visitantes fueron Antonio y Julia y su hija Consuelo. Unos madrileños encantados de viajar a Córdoba. "Por la mañana veremos los patios y esta noche, la Mezquita", explicó Consuelo.

La ruta del Alcázar Viejo no es la única que se ofrece en la ciudad. Descubrir los patios cordobeses es otra iniciativa que pretende mostrar el encanto de las casas típicas de Córdoba fuera del concurso. En este caso es Rafael Barón quien ofrece el itinerario por algunos de los patios más bellos.