SEGUN EL fiscal, el 14 de octubre del 2011 un interno tuvo una comunicación vis a vis con su hermana y su cuñado en el centro penitenciario, en la que estos dos últimos aprovecharon para suministrar al preso tres paquetes de pastillas, una bellota de hachís y un paquete con polvo blanco. Al finalizar la comunicación, el interno fue sometido a una radiografía y se le descubrió en su cuerpo resina de cannabis y 137 comprimidos. La sustancia tenía como destino la venta a terceros en la cárcel. El fiscal pide para cada uno cuatro años.