Un hombre se enfrenta a una petición de 15 años de cárcel por supuestamente haber secuestrado y violado en repetidas ocasiones a una mujer a la que conocía porque había trabajado como empleada del hogar para sus padres. De este modo, las conclusiones provisionales señalan que los hechos ocurrieron en septiembre del año 2009, cuando en compañía de una persona que no ha podido ser identificada, el agresor abordó a la mujer en las inmediaciones de la Estación de Autobuses, cuando ella se dirigía a su lugar de trabajo.

El fiscal indica que el imputado le mostró un cuchillo con el que la obligó a entrar en un vehículo, advirtiéndole que no mirase al conductor. Al parecer, el acusado trasladó a la víctima contra su voluntad hasta su domicilio y allí la obligó a desnudarse y a mantener relaciones sexuales completas en distintas ocasiones. El escrito señala que el hombre quitó a la mujer el teléfono móvil para que no pudiese pedir ayuda y en todo momento portaba el cuchillo o lo tenía a su alcance. Además, decía a la víctima: "No vas a salir del domicilio", por lo que le hizo temer por su vida.

Por la tarde, el imputado salió de la casa dejando a la mujer dentro de un armario, y cuando regresó volvió a obligarla a tener relaciones sexuales. Las conclusiones también apuntan que después de esto, la víctima lo engañó dándole dos tranquilizantes y haciéndole creer que eran pastillas para el dolor de cabeza. Cuando el hombre se durmió, la mujer comenzó a enviar mensajes a su pareja pidiéndole que enviase a la Policía y dándole la dirección. Después, llamó al servicio de emergencias 112 indicando a la Policía dónde podían encontrarla y advirtiendo de que tenía un arma. Cuando los agentes recibieron esta alerta, avisaron a los bomberos para que abriesen la puerta del domicilio y encontraron a la mujer escondida debajo de una cama, mientras que el acusado dormía con un machete bajo la almohada.