La sección segunda de la Audiencia Provincial de Córdoba ha impuesto a un joven una pena de cinco años de cárcel por apuñalar a otro joven a las puertas de una discoteca y otros tres años por posesión de droga.

La sala da por probado que sobre las 9.30 horas del 1 de enero del 2010, el acusado discutía acaloradamente en las puertas de una discoteca de Chinales y esgrimía una navaja. En ese momento salió un grupo de jóvenes que iban a buscar a su coche. El procesado "de forma inopinada se dirigió" a la víctima "y con ánimo de matarlo le dio una puñalada en la pala ilíaca". La cuchillada, de cinco centímetros de profundidad, le afectó al músculo transverso y la pared abdominal y le produjo peritonitis con perforación doble del yeyuno. La contundencia y el lugar donde le alcanzó "manifiestan una voluntad de causar la muerte, lo que no se produjo dada la rápida actuación de los servicios sanitarios que ingresaron a la víctima" en un hospital para ser operado.

Los amigos de la víctima forcejearon para quitarle la navaja y uno de ellos sufrió una herida en un dedo. "Al verse desarmado se dio a la fuga", recoge la sentencia, y fue perseguido por los amigos, que le dieron alcance en la gasolinera y le retuvieron hasta que llegó la policía.

Los agentes le intervinieron 16 papelinas de cocaína con un peso de 16,4 gramos y una pureza del 82,4%, que hubieran alcanzado un precio de 1.600 euros.

El procesado dijo en el juicio que se encontró una bolsa en la discoteca y al salir fue abordado por varios individuos que le reclamaban la bolsa y se vio obligado a usar la navaja. "Consideramos que esta versión no se sostiene", dicen los magistrados, que dan por acreditado después de escuchar a los testigos que cuando el procesado se dirige a la víctima "puede ser que exista un error en la persona, pero es absolutamente intrascendente desde el punto de vista penal" ya que "le propina un navajazo".