Un agente de la Policía Nacional sustituyó en la mañana de ayer a José Bretón al volante de su coche y acompañado de dos niños repitió hasta en 15 ocasiones y de varias formas la maniobra de aparcamiento y salida del vehículo justo donde el padre de los menores desaparecidos asegura que estacionó en la tarde del 8 de octubre, cerca del parque Cruz Conde de Córdoba.

La prueba, que duró hora y media, se sumará a las diligencias abiertas por el juzgado de Instrucción cuatro tendentes a aclarar las circunstancias en las que desaparecieron Ruth, de seis años, y José, de dos. Bretón, recluido en prisión desde el 21 de octubre por detención ilegal cualificada por desaparición de menores y simulación de delito, declaró en una de sus comparecencias que aparcó en la calle Pintor Espinosa, cerca de las pistas de El Fontanar, y que tardó diez minutos en llegar al parque --a escasos 100 metros-- y que además tuvo problemas para abrir la puerta trasera izquierda, que daba justo en una señal de tráfico.

El agente aparcó el Opel Zafira a diversas distancias de la señal, y ejecutó todas las variaciones posibles de salida de los niños del vehículo mientras era filmado y sus compañeros cronometraban sus movimientos.

La prueba se practicó tras un cordón de seguridad para evitar que se repitieran escenas como las que se vivieron el 21 de octubre, cuando se recronstruyeron los hechos con el propio Bretón. Al contrario que en esa ocasión, ayer se acordonó la calle y los espectadores fueron escasos.

El juez José Luis Rodríguez Lainz admitió un informe de investigadores de la Universidad de Valencia que aseguraba en un 98% que los niños nunca llegaron al parque y todo parece apuntar que con la prueba de ayer se pretende desmontar aún más la cronología facilitada por Bretón. El magistrado destaca en el auto de prisión "la imposibilidad material contrastada de que en el espacio de 10 minutos entre que se constata el segundo mensaje en el vehículo estacionado y llama a su hermano (18.08 y 18.18), pudiera realizar con sus hijos los recorridos y actividades que describe".

MAS RAPIDO Añade que "el tiempo calculado en la diligencia, a ritmo claramente más rápido del propio de unos niños que juguetean, y no computando el tiempo de salida del vehículo, que aportaría unos dos minutos más, nos da un total de 16.30 minutos aproximadamente. Es materialmente imposible hacer cuadrar la coartada del imputado en tan breve lapso de tiempo".

De otro lado, unas 200 personas participaron ayer en la plaza de las Monjas de Huelva en la concentración silenciosa para mostrar su respaldo a la familia materna. A diferencia de anteriores convocatorias, no acudió la madre de los pequeños, Ruth Ortiz, aunque sí su madre y abuela de los niños, que recibió numerosas muestras de cariño.