El candidato a la secretaría general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, acudió a Córdoba en clave andaluza. Como hiciera su contrincante a la secretaría general, Carme Chacón, sacó la artillería para ir caldeando la batalla del 25 de marzo y fijó como objetivo, no solo de los socialistas cordobeses sino de los de toda España, ganar los comicios de la mano de José Antonio Griñán. Rubalcaba denunció que el PP carece de proyecto, dijo que el único que tiene Arenas es "llegar al poder" y advirtió de que los populares "volverán a engañarnos" en Andalucía. "Nos engañaron en mayo, nos engañaron en las generales y ahora hay que evitar que engañen en Andalucía", afirmó. En esta línea, el ex ministro del Interior y candidato a la presidencia del Gobierno alabó la gestión del PSOE en Andalucía y la puso de ejemplo para las políticas de izquierdas, donde "otra salida de la crisis es posible". Rubalcaba se deshizo en elogios sobre lo que la comunidad significa para el PSOE: "Es nuestra tierra. Es el sitio donde nos hemos esmerado y donde estamos tratando de demostrar que hay otra manera de salir de la crisis".

También dirigió su mirada a Europa y dedicó un comentario a la conversación de Mariano Rajoy cazada en Bruselas y en la que reconoce que va a hacer una reforma laboral que le va a costar una huelga general. Rubalcaba ironizó diciendo que el presidente del Gobierno "ha tenido que ir a Bruselas para que los españoles nos enteremos de lo que va a hacer". En este sentido, en opinión del socialista, el gesto de Rajoy es una prueba más del "ocultamiento masivo" del PP.

EN CLAVE DE PARTIDO Rubalcaba, que compite con Carme Chacón en el congreso de este fin de semana en Sevilla por la secretaría general del PSOE, se dirigió anoche a los militantes cordobeses no para darles un mitin, según puntualizó, sino para exponerles las razones por las que aspira a liderar el partido socialista en España. El candidato llamó a la participación --"no quiero un partido con militantes que sean extras"--, y situó el congreso en clave histórica y a la altura de los cónclaves del 79 y el 2000. Insistió en dos palabras clave: cambio y unidad, esta última pronunciada ya de forma preventiva y pensando en el día siguiente al congreso. "Si soy secretario no le voy a pedir a nadie un salvoconducto. No voy a dar carnet de 'rubalcabismo'. Contaré con todos los que tengan ideas y compromiso político".

En opinión de Rubalcaba, los socialistas deben apostar por un "proyecto útil y solvente" y una de las claves que han hecho, en su opinión, al PSOE un partido "imprescindible" en España es que estuvo "desde el principio". Por eso, ahora "hay que estar con la crisis". Asimismo, el aspirante a la secretaría general puso énfasis en la formación de una izquierda socialista europea fuerte. En último lugar, recordó que "el partido es un instrumento en el que millones de personas ven reflejadas sus aspiraciones". Por esa razón, animó a los militantes a "conectar con esas personas", tanto si son jóvenes como si son mayores. "Tenemos que ser un partido de mayorías sociales, intergeneracional y tiene que recuperar la capacidad de hablar con una voz unánime".