"Lo que es seguro es que iríamos al contencioso si el Ayuntamiento pretendiera incrementar este año en más de ocho las licencias, eso sería ilegal, sin olvidar que apenas hay ahora trabajo para los 490 taxis con licencia". La frase, con un ligero baile de cifras (9 licencias a conceder y 500 taxis en la actualidad), podría haberla dicho el presidente de los autónomos del taxi, Miguel Ruano, ayer mismo. Sin embargo, es de José Joaquín Cuadra y la pronunció en mayo del 2006, cuando él era el representante de este colectivo. La historia se repite casi calcada 5 años después. Los asalariados, taxistas que trabajan para los titulares de la licencia, exigirán más permisos; los autónomos tratarán de no ampliar la flota; y al Ayuntamiento le tocará la patata caliente de la mediación.

1. Las horas La polémica de las licencias es el segundo capítulo de la refriega que autónomos y asalariados del taxi han protagonizado las últimas semanas. El prólogo ha culminado con un acuerdo, rubricado el jueves pasado entre las dos partes y el Ayuntamiento, que limita la posibilidad de circulación del taxi de 24 horas a 18 horas. La restricción será de lunes a viernes, mientras que los sábados y domingos, cada vehículo podrá circular cuanto quiera. La idea de la restricción persigue paliar los efectos de la crisis y partió de la asamblea de Auttacor. La propuesta contaba con la oposición de los asalariados, que temían que un recorte de las jornadas terminara afectando a la propia supervivencia de sus empleos. El Ayuntamiento apostó en un primer momento por el recorte de las 16 horas que pedía Auttacor, pero, después de una 'ofensiva' de los asalariados, recalculó la medida. Ambas partes han terminado cediendo respecto a sus pretensiones iniciales.

2. Las licencias Este año, como dicta la ordenanza municipal que regula el taxi en Córdoba, toca revisar las licencias porque ya han pasado cinco años desde la última vez que se hizo. Precisamente, el Instituto Nacional de Estadística (INE) acaba de hacer públicos los datos del padrón de Córdoba, que ascendía a fecha de enero de 2011 a 328.659 personas. La determinación del número de licencias otorgables, dice la norma, corresponde al Ayuntamiento de Córdoba, quien las dispensará en base a un índice de contingentación: a saber debe haber 1'55 taxis por cada 1.000 habitantes. La regla arroja un 9,4, que equivale al número de licencias que la Administración local debería aprobar y conceder este mismo año. Esta semana, la concejala de Seguridad y Movilidad, Ana Tamayo, advirtió que el Ayuntamiento "aún no ha tomado una decisión" sobre si las dará o no. En campaña, recuerdan ahora los autónomos, el PP prometió no ampliar licencias.

3. El asalariado La mayoría de los asalariados están representados por CCOO y UGT. Se calcula que hay entre 50 y 70 trabajadores que están en estas condiciones laborales. También en el 2006, protagonizaron movilizaciones muy sonadas para presionar al Consistorio y lograr que concediera más licencias de las que correspondían aquel año en base al padrón. Entonces, los asalariados pretendían la modificación del llamado índice de contingentación, que debía pasar, a su juicio, del 1,55 al 1,63. Finalmente, se concedieron en el 2007 diez licencias, por lo que quedó una flota final de 500 taxis en la capital. En el 2012, la pelea se repite. Los asalariados se aferran a la concesión de permisos, que se darán a los "conductores asalariados de los titulares de las licencias de auto-taxis que presten el servicio con plena y exclusiva dedicación, acreditada mediante la posesión y vigencia del permiso de conducir expedido por el Ayuntamiento y la inscripción y cotización en tal concepto a la Seguridad Social".

4. El autónomo "Queremos que prevalezca un criterio de rentabilidad económica, frente a la fórmula matemática que hay ahora mismo". Esa es la opinión del presidente de la Asociación Provincial de Auto Taxi de Córdoba (Auttacor), Miguel Ruano, que se ha mostrado muy duro con la posibilidad de que se concedan nuevos permisos. La dureza incluye manifestaciones que vaticinó de "multicolores", porque en ellas contará con el apoyo de taxistas de toda Andalucía. También ha insistido en recordar que el alcalde de Córdoba, José Antonio Nieto, incluyó entre sus promesas electorales hacia el colectivo del taxi la paralización total de nuevos permisos. Por ello, Ruano confía en que "el PP cumpla sus promesas". Aquí la clave será saber si el Gobierno municipal cargó la tintas en plena campaña electoral o si francamente creía posible paralizar las licencias. Lo que está claro es que deberá capear las movilizaciones que se producirán de un lado y de otro, tome la decisión que tome.

5. Las tarifas Durante esta semana se espera la publicación en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) de las nuevas tarifas del taxi en Córdoba, que experimentan en 2012 un incremento del 2,9%. La bajada de la bandera costará 1,41 euros y la carrera mínima será de 3,65 euros. El acuerdo sobre la regulación horaria se hará efectivo en la próxima Junta de Gobierno Local, por lo que coincidirá finalmente con la entrada en vigor de los nuevos precios, lo que facilitará la adaptación de los taxímetros a ambas circunstancias. Respecto a las licencias, el Ayuntamiento apenas ha tenido tiempo para saborear 'la victoria' del acuerdo sobre las horas, cuando tiene que ponerse manos a la obra ya con el nuevo motivo de enfrentamiento. La ordenanza municipal determina que el Pleno debe aprobar las nuevas licencias antes del 1 de junio, pero evidentemente el equipo de gobierno tendrá que tomar una decisión antes de esa fecha. No hay que ser un lince para vaticinar que seguirá habiendo tensiones en este colectivo profesional.