El director del comedor trinitario, Eduardo García, explicó ayer que el proyecto de construcción de un nuevo edificio, negociado hace años con la Junta y el Ayuntamiento, sigue estancado aunque las actuales instalaciones "se han quedado pequeñas y obsoletas". Según García, "el objetivo era cambiar la filosofía del centro para que además de gestionar las emergencias sociales atendiera las necesidades de inserción social". Según García, "la situación actual es muy delicada y cada vez acuden a pedir ayuda más familias sin recursos, con hijos menores, a las que no podemos atender; hombres divorciados que están en el paro y que no tienen ningún apoyo familiar; y enfermos mentales con distintas patologías, muchos de los cuales están en la calle, y para los que no existe ningún recurso apropiado al que podamos derivarlos".