El titular del juzgado de Primera Instancia número siete de Córdoba ha dictado una sentencia en la que declara nulo un contrato sobre permuta financiera ligada a la inflación (swap ) y condena al banco al pago de 25.574,54 euros correspondientes a las cantidades abonadas por el suscriptor al no facilitar la entidad bancaria la información suficiente para su comprensión.

Al juez le llama la atención que "hayan tenido que desplazarse en dos ocasiones distintos empleados de la entidad bancaria" al domicilio de la demandante para explicar a su representante legal "en qué consiste el swap ligado a la inflación", lo cual demuestra "realmente que se trata de un producto complejo que no puede ser entendido no ya por personas de formación media, sino incluso por profesionales que tiene titulación superior y por los propios empleados de las sucursales bancarias".

El contrato se firmó el 1 de julio del 2008, cuando la tasa de inflación se encontraba en el 5,3 habiéndose fijado el tipo en el 3,75, con lo cual era previsible que por el evolución de la economía las liquidaciones fuesen positivas para el cliente. Al mes siguiente a la suscripción del contrato el IPC comenzó a caer, situándose en el mes de julio de 2009 en el -1,4, sin que hasta la fecha haya llegado a recuperarse para situarse en el 3,75. Para "formarse una idea adecuada de los swap ligados a la inflación es necesario tener conocimiento financieros respecto al comportamiento de la inflación produciéndose un importante desequilibrio entre la posición del banco --que cuenta con un importante departamento financiero-- y la posición del cliente que realmente no sabe ni siquiera lo que es la pantalla Bloomberg".

El juez concluye que "es sintomático que en la contestación a la demanda tengan que invertirse tantas páginas para explicar a este tribunal unipersonal qué es un swap y cómo funciona, pues si realmente se tratase de un producto sencillo y de fácil comprensión hubiesen bastado unas líneas para definir sus características".