El ex vicepresidente tercero de Cajasur, Juan Ojeda, opinó ayer que, tras conocerse el resultado del expediente de regulación de empleo de BBK Bank Cajasur, "la gran mentira del Cabildo se ha puesto de manifiesto". Para Ojeda, tanto las 148 salidas forzosas que se han producido en el tramo final del ERE como las que han venido produciéndose en la entidad y en su grupo de empresas al margen del mismo, así como las que quedan pendientes, "demuestran que cuando se rompió la fusión (con Unicaja) los culpables de esa decisión, que son el Cabildo y los impositores que le apoyaron, no estaban velando por el empleo".

En declaraciones a la Cadena SER, el ex vicepresidente de Cajasur (nombrado a propuesta del PP y en representación del Parlamento de Andalucía) señaló que como consecuencia del ERE hay 415 prejubilados satisfechos de sus condiciones, pero otros 237 que salen de la entidad --muchos forzados-- mientras que el acuerdo laboral que se negoció con Unicaja, "que no se firmó porque ellos no quisieron", recogía un menor número de bajas y hubiera ofrecido un futuro mejor a esas entre 200 y 300 personas "que ahora tendrán que buscar un empleo".

SINDICATOS por su parte, tanto Antonio Cuesta, de Aspromonte, como José Rafael Navarro, de CCOO, lamentaron, también el declaraciones a la SER, lo ocurrido, consecuencia de la "mala gestión" en la extinta caja. Para Navarro, lo ocurrido con el ERE se puede atribuir al "fuego amigo", a la "gestión nefasta" de los antiguos administradores de Cajasur. Para Cuesta, hay un "fracaso colectivo" y una responsabilidad colectiva, pero la principal corresponde a la "mala gestión histórica" que condujo a pérdidas a la entidad.