Para tratar de que la alergia no deteriore de forma acusada la calidad de vida del afectado, el paciente ya diagnosticado debe cumplir el tratamiento que le indique el especialista. Sin embargo, a pesar de que un 25% de la población cordobesa está afectada por alguna patología alérgica, unas 200.000 personas, son muchas más las que aún no saben que están dentro de este grupo de enfermos, indica el jefe de Alergia del hospital Reina Sofía. Francisco Guerra expone que de ahí la importancia del diagnóstico temprano de este conjunto de enfermedades, el abordaje de los síntomas de forma conjunta y seguimiento del tratamiento, durante el tiempo que establezca el alergólogo, ya que si el afectado interrumpe la medicación, cuando se expone de nuevo al factor que le causa la alergia será más reactivo al mismo.

Guerra recalca que un 40% de los alérgicos a pólenes sufre asma y, si no se controlan, con el paso del tiempo, hasta un 90% tendrá síntomas asmáticos. La alergia es una enfermedad condicionada genéticamente, que afecta casi por igual a ambos sexos, aunque la mayoría de estudios coinciden en que existe un 55% de mujeres alérgicas por un 45% de hombres. Precisamente, aunque no había habido casos en sus antepasados, a tres mujeres de una misma familia les han diagnosticado en el hospital Reina Sofía que padecen alergia. Son Antonia Nieto Moscoso y sus hijas Araceli y Laura, vecinas de Lucena.

Antonia tiene 46 años y supo que era alérgica cuando acompañó a su hija Araceli, de 21, al hospital Reina Sofía para que le hicieran pruebas. Su segunda hija, Laura, de 17 años, también es alérgica. "Fuimos primero al médico de cabecera y por los síntomas que le describimos nos derivó al hospital. Mi hija, que entonces tenía 10 años, presentaba mucho picor en la nariz y se ahogaba. A mí me ocurría igual. Ahora te atienden en el Reina Sofía de forma rápida, pero cuando empezó con este problema mi hija Araceli tardaban hasta 18 meses en darte una cita", comenta. Esta familia vive rodeada de olivos, pues Lucena está en el corazón de la Subbética. La vacuna que tiene indicada Antonia es para tratar la alergia al olivo, la que se pone Araceli incluye gramíneas y olivo y la de Laura, le ayuda a sobrellevar mejor los efectos de varias alergias (gramíneas, olivo y alternaria). Esta madre de familia ventila a primera hora la casa. Luego cierra ventanas y friega bien la casa, con abundante agua. Cuando acaba la primavera realiza en su domicilio limpieza general y lava las cortinas para evitar al máximo el polvo. "Las tres estamos bien acostumbradas a convivir con aerosoles y antihistamínicos. Ahora, lo único que pido es que mi tercera hija no sea alérgica también", destaca Antonia.