La banda de cornetas y tambores de Nuestra Señora de la Salud, dependiente de la hermandad de la Agonía, mostró ayer su lado más solidario, ya que la formación musical del barrio del Naranjo ofreció su tradicional concierto de Cuaresma a los niños ingresados en el hospital universitario Materno Infantil del Reina Sofía.

Con este concierto de marchas procesionales, la cofradía ha acercado los sones y los aromas de la Cuaresma a estas personas que viven en situaciones a veces muy complicadas. Según fuentes de la hermandad, "los hermanos músicos quieren cada año atenuar ese trance y dedican la tarde de un sábado a este fin".

Al final del concierto, los componentes de la formación musical y algunos hermanos de la cofradía explicaron a los niños distintos aspectos sobre la estación de penitencia de la corporación del Naranjo repartiendo estampas de las imágenes de la cofradía. Los menores también pudieron departir con los solidarios músicos así como deleitarse con las marchas y conocer más sobre los instrumentos musicales. El acto está enmarcado dentro de la labor asistencial en programas relacionados con la salud que la hermandad del Cristo de la Agonía realiza, pues tal es la advocación de la Virgen a la que la corporación del Martes Santo rinde culto.