La segunda edición de la Feria Stock Córdoba, que abrió sus puertas el viernes con la previsión de superar las 30.000 visitas recibidas el año pasado, cerró ayer sus puertas con un balance de 18.000 visitas, según informó la organización. Después de arrancar con menor afluencia de la esperada, las últimas horas del sábado y la jornada del domingo ayudaron a remontar las cifras de asistencia, aunque a distancia de las registradas el año pasado. "Lo que empezó flojo ha acabado mucho mejor. Hemos trabajado antes y durante la feria para superar los resultados del año pasado, y quizás teníamos unas previsiones demasiado altas, pero hay que reconocer que hemos tenido unos resultados muy elevados para lo que es habitual en los eventos comerciales que se celebran en Córdoba", afirmó ayer Isabel Fernández, directora de Stock Córdoba.

Aunque Isabel Fernández afirmó que el análisis definitivo "lo haremos cuando cerremos el balance económico", reconoció que hay ciertos aspectos "que se deben revisar" para otras ediciones. Una de las claves, según la organización, será "implicar definitivamente a los comerciantes de Córdoba y que entiendan la dimensión de estos eventos".